jueves, noviembre 26, 2015

Etérea


En mi próxima vida quiero ser planta.
Un árbol.
Una fruta.
Un peral.
Y quiero salir desde mi centro
aprender a comer Sol
desperezar mis extremidades
compartir mi elixir
contemplar la vida
ganarle a las plagas
ser el hogar de la devota familia ave
conquistar mi tierra.
Mantenerme fresca y radiante
y volver al humano
en forma de idea.

Reconociendo


Los idiomas de los otros
la religión que profesan los demás
—en secreto, la explotación del amor—
la moral que lo regula todo
que no regula nada
que no sacia su gula
y olvida el sabor de lo demás
desde lejos
por ser, tan de cerca
engulle al hombre
le atraviesa el ser
le inspira la voluntad
le desafía el temple
crea las palabras
del idioma de los demás.

Infame


Infame el escarnio que atrevióse a envenenar tu sonrisa
nefasto el tono que tiñó esas palabras
cándido ruiseñor de ojos pardos

sacrificando tu aliento, sanás su cobardía.Licántropo de tu tiempo del sueñojugador excusado por su ausencia,Salve, ¡oh!, salve el día en que te atreviste a no aullar:Condena condenada a perpetualibertad para esa muecaque gusta de asomarse por la duna de tu gestoque se hace charco de los mares del norte;rotunda la desestima de la no estimarefrescante sonrisa, savia de vida.
Puedo olvidar mis manos
dejalas a la deriva sin fuente de temperatura
Puedo caminar el desgano
e interpretar la expresión del andar descalzo.
Puedo tantas cosas pero no puedo
ya expresar en palabras
la suerte de cortocircuito que vehiculizo.
Soy la hija del pasado que no pasó
soy el desliz hacia el grito que emito
grito de sangre espanto desconcierto
lo emito desde labios ajenos
ya que yo no transcurro
más que en mirada y repliego
descargo tu aliento desde tu boca
para que seas, al fin, libre de tu pena
ejecutá tu grito de alivio íntegro y
quedate liviano y vacío
deambulando
entre mis emociones
que te acobijan.

miércoles, febrero 25, 2015

Temporada de palabras

Ande, enredadera,
métase entre los muros
camine entre las rocas
elija sus recovecos y penetre, niña enredadera.
Adelante, eterno pulpo verde,
suba lo que sienta:
montaña o castillo
muro irrevocable del niño Universo;
trepe por la delimitación de los nombres
por la de los vientos de adentro
por la de los abismos de los ojos
por la del límite de la visión.
Colapse ese salar vertical, vital enredo verde vida,
atraviese el fuego
que ha sabido dejarla suspendida
abra(zs)ada en usted misma.
Cosa la cosa herida, enredadera caminante del cielo rojo,
hay lianas de sal para enhebrar, por eso
siéntase libre de surcar los ojos
y caiga en la espiral de la mirada
conviértase en el peral que siente
en el parque que lo contiene
en los muros que lo rodean.
¡Haga fuerza, niña enredadera!
úrdase para el abrazo
presione el entramado
conozca las profundidades
constriña al Universo
estalle lo conocido
desconozca lo que creía ser
observe su propio vestigio
y, por amor propio, no mire atrás al salir.

Los dragones y su símbolo

Desde todas las culturas, las creencias universales —en racimos de fuego de signos— se acomodan en la florería de su camino.
Mientras camina, la selección de realidad de su atención algo intuye desde su rutina y, como lego en salto de vértigo hacia el Tetris, deja caer una moneda al costado del primer arreglo floral.
Es durante el movimiento preciso por repetido de levantar lo caído que reconoce un color irresistible —ese troll de la existencia que le pliega la postura—. Blandura de carne para esclavos su atención de agujero negro se entrega a ese nuevo absorber y se vuelve agujero que hunde un dolor… en un cuerpo… que sabe liberarse del dolor.
En clave de clima fluye el agua canta viento canta cambio, canta secretos a cántaros; también danza desregulada en el plexo todavía atorado, profundo ojo de Sauron, donde el minotauro canta.
Fénix fuego y ceniza de grises, pragmatismo rojo-garra, filo de letra f, calor de encuentro de miradas, sintonización en el Caos. De mirada irreversible por atento, el dragón que crea mitologías tiene los ojos abiertos.

Cortocircuito con el mate

I
Desde el silencio de la conversación 
de hacerse el mate a solas
se pregunta se deslumbra
con la posibilidad de contemplar un mundo
en el que el Infierno es bien real:
Se llamaba Islandia y sus volcanes en erupción
conformaban el calor y el fuego,
y sus fauces
vomitaban hierro caliente
en un mundo rojo
Tierra~barro
Piedra~lava
Revolución del hidrógeno
Sifón de calor;
la montaña del fin de las montañas.
Un mundo de paraísos suficientemente lejanos
como para poder cargar de barroquismo
y de realismo mágico
aquello que es ajeno a la experiencia.
Puede ver a los viajeros
inaugurando las formas de contar
y a los temerosos deslumbrándose
creyendo
haciendo lo que hay que hacer.
Desde ese mundo
también puede elegir
otro mundo.
II
Esto ya está sucediendo
Un gato baila al ritmo de Tomorrow’s Modern Boxes
Un gato con cintas rítmicas
Un gato que se sienta al lado de su ventana
en el huequito abierto
El gato Bastet
siente la brisa de la tormenta.
El fondo de su foto del presente
se mueve con efecto sedante
del bordeaux al Universo
la lluvia, todavía silenciosa, empieza a caer.
Bastet recuerda sus sueños de tormenta
y los encierra en el centro de la Tierra,
también evoca esa lluvia
que le dio color a sus ojos.
La Diosa se entrega~traga esa tierra y hace de diosa
expulsa polvo de self
en una respiración profunda [ ]
Él, el que intentaba hacerse el mate
ve al objeto perdiendo frecuencia
hasta quedarse sin mate;
stardust entre el hombre y su vicio
entre el hombre y su ruidoso silencio
El hombre completa el movimiento
y de todas formas enciende el fósforo:
Bastet no reconoce su propia cola
y en el intento por atraparla
cae por un tobogán universal.
III
El hombre solo siente un estornudo inconcluso
y cree que quiere un humidificador de tiempo
cree que es alérgico al polvo de yerba
descree de lo que acaba de ocurrirle a su mate.
Se pregunta se deslumbra
con la posibilidad de un mundo sin su ritual
Contempla la posibilidad de rehabilitar el ciclo
Contempla el no~ciclo;
Concluye en todas las almas de todas las sensaciones
hasta que imagina un gato
y un fondo sedante bordeaux~Universo.
El hombre por estupefacto mudo
el mudo por callado extraño
el extraño por callado es el mundo.
El mundo se quedó sin mate
el mate no es el hombre
El hombre se quema con el fuego
que arde al hombre.

La bailarina del fin de los tiempos

parada sobre ningún pilar
la tierra es sueño
todos me claman calma, pero nadie está calmo
el mundo me aconseja
pero no escucha sus propios consejos
personajes que se comen a las personas
sueños de vorágine
el silencio de las voces que jamás serán escuchadas
resquebraja esta tierra fértil
resquebraja el ego
el ego resquebraja la Tierra
y de él emergen relámpagos del fin de un tiempo
almas al desnudo
se desgarran las ropas que ya tienen la forma del cuerpo
se desdibujan el sueño en cuerpo de jacarandá en flor
cuerpo de humano que quiere beber relámpagos de la tierra
choque de placas de luz.
Inusables, limpian los restos de tiempo
los abismos que conocía
se chocan me inmovilizan
atada por vacíos cambios
el fin de los proyectos conocidos
proyectil velocidad fuerza
buscar encontrar destruir
la batata de la libertad
la lucidez de la luz
la sensación de soledad
que no es estar sola
el desgarro de los mundos
ego frustración rechazo
avanzar o no avanzar
abrazar las posibilidades
una es que el sueño ya sea realidad
pero entonces la realidad ya no existe
y el híbrido se llama locura
viaje que no despega
o que no supo que el viaje ya pasó
quiebre espanto lúcido
ansiedad de dedos
los sentimientos de los objetos
la tranquilidad en tiempos de Alejandría
pero a la locura se la llama miedo
las voces, los relámpagos
sueño
desgarro
desapego
desarraigo
soledad
que no es estar sola.