lunes, abril 27, 2009

Pre natal (in útero)

Estás lista.

Dentro de la locura de vos-sin.orden.
Fuera de adentro de tu locura.
Desde ahí se ve algo.
Alguien que te mira. Que siempre te estuvo mirando.
Con los ojos.
Con el vientre.
Que se animó a decirte que te ama.
It's time to move over...
Estás lista.

Extendiéndome en forma de paredes y de bici y de más lejos - más cerca.
Juego a las posibilidades y a los sueños que se cumplen.
Speachless.

Alguien confía en mi. Alguien me tira al abismo y me dice "tu peso es el ideal para volar"
El fin. El comienzo, Todo lo que pasa en el medio. O casi en el final, que es el principio que es amor y ternura y los deseos materializados de la propia sanidad mental.


Haberse propuesto algo y haberlo logrado y verlo cumplido en los ojos de quien te ama.
La caja de Pandora ha sido abierta.

¡Fantasmas a mi! Que tengo algo importante que decirles.
Ya no los necesito mis queridos fantasmas, pueden sentarse a tomar whisky con mis historias del pasado y contarse cómo me va en el futuro. Si también quieren invitar a mi resignación y a mi hostilidad, ambos sean bienvenidos en el sillón del whisky de los que ya no tienen nada nuevo que decir.

Martina, Dafne, el vómito del conejo y Priscila, "este se vomita distinto", te dije alguna vez. Vamos a ver cuántas arcadas da y cuántos nuevos personajes aparecen.
Todos nuevos, todos mios.
Alguien me ama.

Adiós al barrio, a la placita de Habana, al viejo asqueroso del perro pequeño y detestable, que me mira libidinoso. Adiós al tipo de la esquina que no se acostumbra a mi y no se olvida de mi. Adiós a los vecinos religiosos de al lado. Adiós al mueble gigante. Al pasadizo de atrás de las vías y a la mirada de la-niña-no-inocente. Al loco esquizoide y al asado del domingo.

Chau Ga, fue lindo conocerte, me llevo tu cuerpo para disfrutarlo y tu experiencia para no tener que recordarte tanto. Ese va a ser tu regalo para mi, la niña en gestación.

Gracias por amarme tanto como para dejarme ir. Gracias por cuidar mi salto al abismo desde los ojos empapados, gracias por no atajarme cuando me caí. Gracias por ser madre cuando no te lo pedí y no lo quise. Gracias por ser padre y regalarme esa mirada.

Estás lista.
Mochila al hombro y un beso en el cachete.
El peso...y la insoportable levedad.
Paso 1, listo.