martes, mayo 29, 2012

martes, mayo 22, 2012


Don't be down when my deamenor tends to dissapoint, it hard enough even trying to be civil to myself

Hoy

no puedo ser mi mejor yo







y me extraño.
                    me enajeno
                                      me abrazo.
me doy un mate calentito
me regalo un cuento
me convido sonrisas
me desplazo por las calles
me encharco con salpicaduras
y el contraste del rojo del semáforo
con el gris de todo alrededor
me ofrezco respiraciones profundas y contenidas
me concedo por esta vez, no formar la mirada
me miro el cansancio al espejo
todavía no sé si es ternura con melancolía
o la pesadez de esta ciudad porteña
O que estoy mirando al infinito.
Al abismo.

sábado, mayo 19, 2012

El pliegue del universo

Le pido a un canario que cante mis silencios y le pido a las nubes que griten mis secretos.
No quiero ver la forma de todas las cosas, porque me abraza la maravilla descomponiendo lo que veo.
Lluevo sobre mis colinas esperando por las abrasadoras manos de sol. Pero es con las nubes con quien hablo yo. Mi reino se debate entre las banderas animadas del ensueño resquebrajado de tan rígido, y las salientes estalactitas de la levedad que me da una excusa para hacer todo lo demás. Saciada mi sed de novela escucho el descorchar desde mis más empolvados baúles. Danzo con el polvo y me revuelco en el fango. Con incertidumbre despedazo una historia. Con silencios convulsiono a los más secretos elixires. Con elixires me sumerjo en la incertidumbre. Palabras comunes que encierran palíndromos de otra dimensión en ellas. Dos reinas se dirigen la mirada y yo no sé quién manda aquí. Le exijo a mi espejo que me revele lo que no quiero ver, para poder mostrarlo sin comprenderlo. Pero la maravilla solo me deja ver mis revoltosas ilusiones de espejo, que no es más que pared, que no es más historia contada, expresión y lluvia y ese gris que no deja de ser el sol. Y no importaba si el espejo estaba ahí porque simplemente yo no lo veía. Pero veía tanto otro y tanto maravilla que confundí mis quejidos con cantos armoniosos y batallas heroicas. Doblegué a mi enemigo con la tristeza de mi ejército. Y el verde del campo donde sucedió la batalla quedó eternamente teñido por las preguntas que no me hice. Preguntas que solo le describo a mi espejo que no sé si está o es pared o es solo eso que mi maravilla me deje ver. Agoto los símbolos: me beso; estallo conmigo, por mí, contra mí.