martes, octubre 27, 2009

El crimen

Vuelvo a la oscuridad. Vuelvo a esconder la mirada cuando me toco la cabeza. Esta cabeza no es la mía. Estas lágrimas no me tocaban. Vuelve la antigua caligrafía de la mano de la antigua tristeza. El pasado me ata los rulos. El pasado tiene cara de rubia flaca y amargada. Tiene dientes de azufre y furia transmite. Me mira; ni siquiera se gasta en mostrar su siniestra sonrisa; no tiene pudor; parada y bien erguida toma el artefacto con que decide hundirme en mis viejas tinieblas. La toma y sin piedad corta.
¡Pará! -¿Por qué no sale la voz?-
Camino como prostituta recién mal-cogida, camino sin mis rulos. Lloro. Lloro inconteniblemente. La gente solía decirme, alagarme por mis rulos; la gente me hablaba amablemente, a mí.. A la probable esquizofrénica. A mí. Me hablaban: eran una puerta.
¡Corta!
¡Pará! -¿Por qué no sale la voz?-
Camino sola malgastando tiempo. Allá va todo lo que viví. Pienso en tu mirada cuando veas lo que me pasó -lo que dejé que me pasara-. Pienso. Perdí.
Vuelvo a mis tinieblas, a la prisión del pelo atado -mal atado-, ahora ni eso puedo.
Quizás deba atentar... quizás sólo esconderme. No tengo contra qué enfurecer.
Toco con mi mano mi cabeza: desespero. Lloro más -puta, ya me había calmado-.
Siento furia. Me invade la furia y un ya bien conocido ardor en los ojos. Pierdo la sensación de belleza. Pierdo la comodidad y con ella la confianza en poder sanar. Otra vez esconderme. Otra vez atarme, otra vez intentar perdonarme por no gritar.
Ya no quiero verme en el espejo, yo ya había recuperado el espejo.
Ya no puedo mirarme. Perdí la fuerza de los titanes en manos que no existen.
Bajo la mirada, huyo al mundo de los sueños. Huyo al lugar de donde huyo.
Quieta.

viernes, octubre 23, 2009

Los pasos de Sarah

El patrón es que tiene que haber algo desordenado ahí. Uno se esmera, le pone ímpetu. Tomo aliento un sábado de esos sábados en los que no salgo por la noche -quizás confunda la noche con el día- anterior y me levanto extrañamente a las 11.23 a.m. Es un momento del día que no comprendo del todo. Sábado. 11.23 a.m., despierta, con los pantalones rojos de joggin que me quedaron de viejas experiencias campamentistas-hippies, la remera más grande de todo el placard y las medias sucias de ayer. El pelo decididamente no importa. Me estoy disponiendo a ordenar –y a jugar con verbos mientras tanto, pasatiempos que uno lleva consigo por si acaso-, a ordenar mi habitación. Parece ser el momento indicado, muy temprano para comunicarse con el mundo, muy temprano para comunicarme conmigo. Como si por la mañana no pudiese conversar conmigo y ese fuera el motivo de mi verborragia matinal. Un espacio-tiempo del que no sé disponer; no como las tardes que tienen un cierto espectro de actividades como leer, o plaza y mate, o bicicleta, o un buen cuelgue en la pc; de vez en cuando una tarde peculiar. O como las noches que a veces incluyen una visita por el barrio, tal vez un buen libro, a lo mejor una meditación. La mugre y yo en un matinal sábado.
El cuarto se ve bien, pero no estoy satisfecha con eso. No experimento satisfacción alguna. Sé que muy pronto esos dos estantes que dejé vacíos y que desearía que así quedasen para poder apoyar cosas en la vida cotidiana. Pero claro, ni vos te lo creés; eso me va a durar medio día, sólo fue una estabilización necesaria del cuarto porque se me ocurrió levantarme temprano, no porque el cuarto lo pidiera, el cuarto es lo que es.
Igual mirar el quilombo que es el estante que ordené esta mañana es solamente una excusa, un escudo matinal, o adormecido quizás, para evitar recordar lo que venía pensando en el colectivo –que es como otro momento del día que se da de a cachitos interfiriendo en el mañana, en la tarde, en la noche-.

viernes, octubre 09, 2009

Intrascendencias

Un punto. Una línea, algo difuminada. Una línea no-recta estable, dos líneas: verdes. Sujeto al gran muro cada un espacio de segundos aparece un objeto-metálico-sostenedor-de-líneas. La línea avanza. No. Quien la percibe avanza. La línea tiene ondulaciones con el correr de los instantes, levemente hacia arriba, levemente hacia abajo, ondulaciones lentas y armónicas, pero. Cinco líneas gruesas y ondulantes avanzan: un nudo de líneas. La brisa densa y húmeda invade: -cambio de plano- un marco del mismo color que los objetos sostenedores se antepone a las líneas de forma drásticamente invasiva, una línea horizontal lo corta justo donde deja de entrar el viento. ¿Qué estaba haciendo? Organización; terminar de guardar el boleto en el bolsillo de la mochila, terminar de desabrochar el buzo con el cuidado intensivo y delicado que requiere hacer estas acciones con los auriculares puestos y el mp3 en el bolsillo externo de la mochila-hogar-en-miniatura, el espacio reducido, la desopilante luz artificial, las líneas distrayéendote, las estaciones que se suceden y por supuesto, los carteles que indican la estación, desfazados. Uy... sí, sino me voy a olvidar, organización suspendida, abro el bolsillo grande, saco el cuaderno, dejo el bolsillo abierto, si aflojo el músculo de la pierna izquierda se me cae todo y tengo que sacar la lapicera del bolsillo pequeño y diagonal: 17:43. Idea "A" me llama la atención de boca de mi primita, se la cuento a Iván, él la rumea y cuando regurgita
-claro que todo esto sin que yo sepa, mi conciencia termina en que le conté a Iván la anécdota de mi primita que llamó mi atención en otro espacio-tiempo-. Entonces yo leo lo que él me escribió, me llama particularmente la atención esa frase, la rescato como una frase-Iván: entonces ahora en mi conciencia tengo lo que me dijo mi prima y lo que me dijo Iván, de ambas frases quisiera saber qué es lo que me llama la atención pero entonces me entero de que él tomó de esa anécdota, su/la idea que me escribió, entocnes pienso que conozco el patrón que hace que me llamen la atención esas cosas.
Nota al margen: Idea "A" = Juguemos a hacerlo al mismo tiempo así ninguna pierde.Cierro cuaderno, lo guardo en el compartimiento grande, cierro el cierre, fin del riesgo de caída-de-cosas-y-exposición-pública, ahora hago presión con el músculo de la pierna derecha para arrimarme el cierre diagonal de la mochila y devolver la lapicera al único lugar que me ofrece aunque sea una posibilidad remota de volver a encontrarla -ya que estoy dejo el boleto ahí en ese bolsillo, un problema menos-. Scalabrini Ortiz: movimiento brusco pero fríamente calculado entre el señor de traje azul con el sobaco sudado y las tres colegialas chillonas, mochila al hombro, avanzo.


Me detengo.

Al mismo tiempo llega la señora de los rulos caoba con la nena: la discusión por la golosina ahora o después de comer, el capricho de "quiero upa", llega el 87 y se van antes de que la escena logre irritarme.

Llega como todos los días, instantes después que yo, la señora de colores oscuros. Se posiciona a metros prudenciales de mí.
No nos llevamos bien esa señora y yo.
No nos conocemos, los primeros encuentros eran afables pero un día la señora no tuvo mejor idea que sentarse a mi lado en los asientos de a dos del lado derecho, en el de la rueda, atrás de la puerta trasera unas dos o tres filas. Ya venía distraída con mi organización clásica de la mochila-armada-siempre-a-último-momento y confiando en que el día anterior no había sacado nada imprescindible de ella y la veo: su mano avanza, se estira, su puño semicerrado se abre y deja caer el boleto al piso. Lo levanto y me mira:
- Lo tiré yo, no te preocupes.
- Justamente por eso lo levanto -contesto secamente-.
- Ah, no querés que tire basura al piso, esperá que abro la ventana -atina con el brazo frente a mi cara a intentar mover el panel de vidrio-.
- ¡No!... Mire lo que hago, lo guardo en mi mochila -abro el cierre diagonal- y lo voy a tirar cuando tenga un tacho de basura.
- Hacé lo que quieras.
Esa fue la última vez que dialogué con ella, pero sé que está esperando que un día se me caiga algo del bolsillo o tire una colilla en el pavimento; yo no la dejo subir antes que yo aunque sea una mujer de edad con códigos de asiento de la parte de adelante del bondi.

Mientras la señora de ropa oscura y yo nos ignoramos decorosamente, pasa el auto rojo con el señor y los tres nenes atrás; levanto la mirada, desde la esquina se ve el micro escolar que siempre viene con un conductor, un acompañante y dos chicos con guardapolvo, lo observo avanzando, en eso llega el pibe de la mochila de Pink Floyd que se toma el 87 que ya debería... que efectivamente ahí llega. Ahora es el turno del bondi que dobla y engaña porque de lejos no se distingue el número y lo hace a uno ilusionar con que es su bondi, pero esa es la señal de que ahí tiene que venir... ahí está mi bondi: tengo que sacar monedas del bolsillo de la mochila.

lunes, septiembre 28, 2009

Te escribo desde lejos

Esquizofrenia. Un día una persona se encontró con su ego interfiriendo en todo lo que había soñado. Sonrisa. Un día una persona ofreció un mate y bailar al ritmo de las deliciosas intrascendencias. Locura. Un día una persona sintió que todo lo hermoso que había visto fue llevado por el viento. Desafío. Un día una persona entendió que el juego se trataba de que nadie perdiera. Magia. Un día todas esas personas se fusionaron en una luz y una pluma y escribieron sus historias, desde lejos.
Te escribo desde lejos es una novela sobre todo lo que baila alrededor del amor, pero no el amor mismo. Una canción o una carta o una lágrima o una sonrisa o una melodía o un silencio; o todas o ninguna.
Les ciudadanes del mundo.


Lu mi vida, hemos parido.

Finalmente nuestra novela tiene un nombre, una legalidad y un provenir.

Tomemos mate y gocemos entre intrascendencias, mi amor, que esta noche sólo nos resta bailar.

miércoles, septiembre 23, 2009

Koop Koop - Islands Blues

Hello my love
It's getting cold on this island
I'm sad alone
I'm so sad on my own
The truth is
We were much too young
Now I'm looking for you
Or anyone like you

We said goodbye
With the smile on our faces
Now you're alone
You're so sad on your own
The truth is
We run out of time
Now you’re looking for me
Or anyone like me

Na na na na…

Hello my love
It's getting cold on this island
I'm sad alone
I'm so sad on my own
The truth is
We were much too young
Now I'm looking for you
Or anyone like you

miércoles, septiembre 09, 2009

Look into your book of roules and tell me what you see, Am I all that different? Are you just the same as me?

Dolor.

Dolor. Físico.

Moretón en la rodilla izquierda.

Ampollas en ambos empeines.

El ánimo agotado pero feliz.

El cuerpo puede seguir, porque le he exigido un cambio de hábito.

La comezón en la espalda.... la comezón psiquiátrica en la espalda.

Una indolora y refrescante mudada de piel en la cara. Una nueva costumbre, una nueva cadena: Sarah.

Sarah es el mismísimo amor a la vida. El alterego.
Sara elige intenso y siempre a favor suyo.

Sarah tomó su primer gran decisión: el letargo.

Sarah elige. Sara deja de ahullar a la luna, la luna ya estuvo aquí. Sarah le resta atención al diálogo con el self. Es hora de descuidarse: es hora de ocupar el tiempo.
Lo acumulado hasta aquí hace de Sarah un ser implacable. Hace de Sarah un ser sabio y decidido. Sarah no se quiere escuchar, quiere actuar, practicar lo aprendido, caminar a ciegas y avanzar gracias a una mano amiga: la ocupación.

Compartir el gasto de la yerba fue el primer paso. Regalar una sonrisa sin conocer el código de quien la recibe. Prestarle atención a ese código, evocar un primer bocado verbal y obtener consentimiento. No pierde picardía y juega personajes que aún no comprendo, envió -y me envío- mensajes contradictorios, personajes incompatibles, ansiedades y meditaciones, simpatía y confrontación. Acá voy Sarah.

Objetivos materiales, consecuencias tangibles, resultados no-para-¡ya!, ignorar por un rato las angustias y los placeres, vocesescuchad, no hay eco para ustedes aquí volverán a ella cuando el tiempo de ausencia culmine. Cuando el tiempo de lo real se acaricie con lo-que-espero-un-día-venga... ahhh sí, Sarah recibió eso inconcluso, resentido e insensible: cree no tener nada. Ese es su gran secreto, así avanza ella de la nada, hacia la nada misma, segura de caminar.

Sarah cuando vuelva a sí misma va a ser un ser ajeno y aventurero. Aparecen las materializaciones de la presencia de Sarah. Se levanta de la antesala del caos y camina.

-Ojalá pronto vuelva- piensa. -con algo que decir-.

Sin las 11:56 y yo me estoy yendo a dormir. En la nada no hay vuelta atrás.

Quizás un día quieras despertarme, me gusta el mate amargo.

lunes, agosto 31, 2009

Beautiful stranger

Vos, vos que no estás leyendo (que probablemente no tengas idea que tengo blog), vos que podrías ser la arena contenedora del mar, vos que podrías, pero que no sos más que el aliento de una palabra que nunca fue acariciada por el aire. Vos, tus ondas sonoras de frecencia cero. Tu existencia en forma de no-tiempo, el nombre que te regalé, y lo mucho que hablo con vos por las noches. Tu respiración vacía y atérmica, tu llano emocional, tu juego de ausencias; tu encantadora y tímida sonrisa cuando te hablo de amor. Tu juego.

Bienvenido a los personajes de quien te escribe.

Te escuché, no te creas que no te escuché.

Pero ese es mi juego.

¿Qué creés de mi?

¿Cuántos comentarios acertivos podrías dar acerca de lo que creés que soy?

Te regalo mi incógnita. Te regalo tu ausencia y nuestras charlas por la noche, esas tan hermosas, esas que jamás sucedieron. Te regalo atención y te regalo una voz, un pensamiento, una planta, una caricia. Te regalo la posibilidad de despertarme un día con un mate y yo jugar a la-que-le-cuesta-despertarse y decirte alguna sinceridad. Te regalo la sinceridad que te dije anoche, esa que tal vez jamás escuches, pero siempre sientas. Esa que te hizo cosquillas justo en el hueco poplíteo. Te regalo ser mi entretenimiento. Te regalo un rulo, para que hagas lo que quieras con él. No tengo más que regalos para vos, fiel amante.

Me pongo los borcegos por si te cruzo en la calle. Porque te escuché. Me saco la Marilyn y dejo vivir la vampira en mí. Me disfrazo en sueños y te sonrío desde el colectivo. Te recuerdo en las palabras del autor de turno y te busco entre las canciones que cuenta la radio que tal vez escuchás, miro una película, y sé que estás ahí. ¿Ves que te escucho? Yo siempre te escucho.

Ahí. Ahí es donde nos vemos. Ahí existe. Nos miramos a los ojos firme y profundamente para decirnos la mayor de las intrascendencias.

Nos desafiamos con la postura del cuerpo y nos regalamos el interés.

sábado, agosto 29, 2009

El post que quería ser

ta tarará tarará tarará tara ra ra rá tara ra ra ra rá ta tarará tarará tarará tara ra ra rá tara ra ra ra rá

mmmmmmmmmm ñam ñam, medio giro, muevo apenas el brazo que está semi dormido, me corro el pelo enredado

la mano revolotea

ta tarará tarará tarará tara ra ra rá tara ra ra ra rá ta tarará tarará tarará tara ra ra rá tara ra ra ra rá

[sueñecito por cinco minutos] [¡Arriba!]

Los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, pueden ser pronombres (cuando ejercen funciones propias del sustantivo) [...] solo cuando en una oración exista riesgo de ambigüedad porque el demostrativo pueda interpretarse en una u otra de las funciones antes señaladas, el demostrativo llevará obligatoriamente tilde en su uso pronominal. Tendría que repasar los signos de correción ¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬

ta tarará tarará tarará tara ra ra rá tara ra ra ra rá ta tarará tarará tarará tara ra ra rá tara ra ra ra rá

[sueñecito por cinco minutos] [¡Arriba!]

Este guacho que no aparece. Me obsesiona su ausencia o su mano invitándome a bailar de la forma más cortez, quizás sean sus ojos desorbitados, tal vez mi capricho, tal vez el regalo de su interés. Mmmm me acuerdo cuando se me acercó y me extendió la mano con la música y yo (cambio de costado, respi-suspiro manito que se tapa la cara, porque no encuentra en el primer y único intento leve y torpe la almohada)¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬

ta tarará tarará tarará tara ra ra rá tara ra ra ra rá ta tarará tarará tarará tara ra ra rá tara ra ra ra rá

[sueñecito por cinco minutos] [¡Arriba!]


Es cierto. No tengo derecho a desenamorar. No tengo derecho. Eso no te da derecho a nada. El derecho no existe. No. El NO, no existe. El no sí existe, todo es positivo. La matemática es un invento. Möbius y el infinito ¿Qué es el infinito? ¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬

ta tarará tarará tarará tara ra ra rá tara ra ra ra rá ta tarará tarará tarará tara ra ra rá tara ra ra ra rá

[sueñecito por cinco minutos] [¡Arriba!]


Bueno, me levanto.

lunes, agosto 17, 2009

El Gato Noné afila sus pupilas

idiota



gratuito



enfermo



desconsiderado



sádico



repleto de mentiras.

(el no no existe y la proyección de tus propios problemas en los demás y en las máximas proféticas a los gritos sí)

andá a repetir tu historia a donde tu radiación no pueda afectarme. o no, no hace falta, tu radiación ya no me importa. Soy libre de vos.



Si es que hay algo vivo que siente adentro tuyo.

Púdrete.

Deseo que ya no puedas dañar a nadie, te ato a vos para que ya no puedas dañar a nadie, y quito a tus palabras, todo el valor que pudieron tener.

lunes, agosto 10, 2009

Estos días el aire está lleno de acero y de las nubes cae plomo. El petróleo se mezcla con leche y mi amor se confunde con la densidad del aire.

Hablemos de vos, soledad.

Hablemos de vos, ausencia.

Me rasco el ombligo.

Meto un dedo en el ombligo, entra entero.

Meto la mano en el ombligo y misteriosamente puedo introducir el brazo entero. Palpo mis riñones, palpo mi sufrido estómago que escucha cómo se me rompen las muelas por la tensión. Alcanzo aún más y masturbo la tráquea pero lejos estoy de conseguir su excitación placentera. Aflojo un poco y acaricio con el antededo el corazón, se achica para que no pueda tocarlo, la mano cae muerta como si hubiera tocado veneno. Mis ovarios arden, lo siento a través del intestino.
El silencio más profundo, el de un instrumento musical regalado a un manco, el de una lágrima que se esconde en un falsete de la voz porque ya no hay lagrimal disponible, el de las obligaciones anteponiéndose al ruido propio, el de tu sonrisa sin tu mirada.
No sé en qué momento mi radiación rechazó tanto todo lo que me rodea.
Fui en busca de un contacto, un hola, tal vez y sólo tal vez un cómo estás. Nunca llegó. Nada de cómo estás, nada de demostrar interés, nada.
Arrastro mis piedras, le doy la mano a mis fantasmas y a todos les digo chau, tantas veces les digo chau, pero eso no hace tus dos minutos.
No sé generarlos, no sé inventármelos, no recuerdo qué palabra se debe decir, no sé si alguna vez lo supe, es tan simple lo que quiero. Tan básico, tan lineal.
Ta básico. Tal lineal. Tan simple que estremece. Tan niño que se vuelve debilidad. Me expone tanto como la luna a los nocturnos, me vulnera tanto como decir que te quiero y mirar tu mirada. Tan poco lúdico que se vuelve anárquico, me vuelve tan frágil como dos vasos de cristal apilados, tan poco interesado que me vuelve una pésima negociadora. Yo no estoy negociando.
Mi vida no está en venta. No elijo dejar mi vida, elijo compartirla, no elijo ser la esclava del paraíso, elijo nuestro infierno encantador, pero como no estoy negociando, sólo lo quiero, si vos también lo querés.
Tan anacrónico es lo que quiero, que no se sitúa detrás de ninguna de tus orejas, tan poco terrenal, que ni el fuego sabe cómo calmar el frío de la ausencia. Tan poco caníbal, que se me ocurren regalos para hacerte, tan poco racional, que te los quiero hacer aunque no te vea disfrutarlos. Tan poco planeado que se vuelve real. Tan nuestro que no sé si existe.

miércoles, agosto 05, 2009

You grown me like an evergreen

Tal vez si hubiera escrito esto de noche.... tal vez tantas cosas.

Pero de día se siente como un punto con diámetro, con diámetro de unos metros, un metros que me separan, me separo del universo, el universo gira, el giro no es uniforme, no hay uniformidad, la uniformidad se siente como el día: un misterio.
Un espacio de color verde claro quieto, intangible, ni siquiera por mi, que estoy en él, me muevo libre a través de su uso de la luz, pero sólo en él. Sus límites, difusos como el diámetro, son franqueables en tanto yo lo desee ¡Ah! pero a dónde ir cuando estás rodeada de remolinos y espirales y möbius y tapones que están hechos para sacarse y tornados y y todo lo que se envuelva a sí mismo.
Quizás el verde claro está en iguales condiciones que el exterior pero aquí dentro se siente como pla
centa, como lobotomía y ausencia, como espera y calor, como confusión que dejo para mañana, como dormir más horas de forma innecesaria hasta que te duela la espalda de tanta posición horizontal, como soñar hermoso, sólo para no tener que despertar tan temprano.

Lo siento "el otro", me escucho a mí, ahora.
Lo siento amor, me escucho a mí, ahora.
Lo siento razón, me escucho a mí, ahora.

Lo siento, pero no recuerdo cómo sentir con otro.

Lo siento por mí, que sólo deseo
volver a sentir (te).

[un pedazo de temor se ríe desde su escondite]

Quizás tantas cosas.

Sé que la bola de verde claro está en movimiento, pero no se ven caminos, sino remolinos, todo alrededor, grises y violetas y amarillos y naranjas con pedacitos como los que no me gustan en la comida
y entonces no importa que el ruido, que la ausencia, la extrema presencia, las horas, ah... yo juego con mi dedo gordo igual hasta entontrar dónde estacionar y tomar unos mates recién despierta y decile a alguien que ojalá tenga un hermoso día, y a otro cantarle la canción más desafinada y a otro regalarle mis dibujos y quizás y sólo quizás, creerme que hay alguien más y sentir su abrazo... y tal vez y sólo tal vez, mezclar nuestros colores a ver qué pasa.

lunes, julio 27, 2009

Flotemos en el eter mientras el lobo no está... ¿Lobo está?

Fuera anillo. Fuera metal. Su labio grueso pasó a través de un pasaje de no más de un miliímetro. Un gemido de dolor pero música afable. Un cigarrillo... querés? No gracias. Las patas arriba del escritorio.

Lobo está?

Ya le dije adiós al último monstuo, le dije que si volvía, que sea con un regalo. Le dije que salga por la puerta y en ese momento entraste vos.

(Todavía molesta su labio en el cigarrillo por el humo y el piano)
(pero se acomoda en la silla)

La dispersión.

- Puta madre, volví a perder el juego! Por suerte tengo más juegos, y todavía con más suerte reconozco que no sé jugar al ajedrez. Sólo muevo las fichas y las bailo un poco con swing.

- Entre mi mano y tu mano un juego. El juego de ver el juego.

- Ah, sí... ese brillo en todos los ojos, hambrientos de nuestreo cuerpo o tal vez alucinamos todo.... pero igual funciona porque yo me lo creí completo.

- El juego de ver ver el juego a ciegas y la tranquilidad de saber que hay algo más. Que si ya puedo nombrarte es porque algo nuevo ha nacido. Algo... misterioso. Algo lúdico. Un poco de pasado, una pizca de literato, la doble personalidad, el juego de los nombres. El recuerdo inventado que ya nadie me puede quitar ni trasgiversar: es sólo mío.

- Me llamo Sarah.

- Un gusto, soy La Reina de Picas. Y hoy me toca ser mujer.

- Yo soy dos mujeres. Con la infaltable cuota edípica. Va con hache.

- ñam. Las haches son tan geniales. Están porque quieren estar, sin más. Gatos del alfabeto.

- Te conté de Sarah? - Pregunta Sarah -

- Nop. Pero sabés que te conozco igual. De todas maneras, qué cree Sarah que es Sarah?

- Sarah ama las letras. Sarah se iba a llamar Sarah (va con hache), pero no le dijeron Sarah. Sarah es canción. Sarah es película. Sarah es el amor a la muerte, por el regalo de la vida. Kill me Sarah.

- Sarah suena a batata a la parrilla y una buena melodía.

- El fantasma de Sarah se llama La Reina Batata.

- Ja, como yo: La Reina de Picas. Te conté de la reina de picas?

- Scratch. Scratch. Scratch. Me pica. Qué tiene la reina?

- La Reina tiene ganas de jugar con el azar. Y conocer compañeros de palo que sepan armar un buen equipo. La reina sabe su posición, pero no se cree mejor que el rey. Sólo sabe que es necesaria. Y misteriosa. Y que ella misma es dos reinas, una al revés de la otra. Iguales. Sin principio y sin final.

- Dialéctica? Dualidad?

- Cinta de Möbius.

- Tobogán de emociones.

[Ruido]

domingo, julio 12, 2009

Los dibujos de Noné.

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJA

Ríe Noné entre lágrimas.

Se levanta con las piernas vencidas y sacándose los pedacitos de sales corporales que las lágrimas secas del sueño forman en su ojo derecho; cae con las rodillas dobladas hacia atrás en el piso. Toma su frente el Gato Noné con la mano derecha y empieza a reír en rojo.
Golpea con la mano derecha el piso, el Gato Noné.
Llora mientras ríe,


Se mira el pecho. La daga del sueño.

No era del sueño.

Se levanta Noné, se pone firme, erguida se sacude la cabeza y se enreda el pelo.

Acude a su vestidor. Noné no duda.

Elige el vestido rojo. Elige medias negras y zapatos de charol. Elige ropa interior de encaje y un labial carmesí. Toma su pitillo el Gato Noné y con todo a cuestas, procede a bañarse.

[ Llueve en la luna esta noche, piensa]



["Hoy"... piensa Noné...]

"Mis labios, mi mirada, y vos disfrutando de mis caderas... hoy", dice mirándose al espejo.



Nudo.

Nudo en la garganta.

Respiración profunda.

Lágrima... No! Respiración profunda. sale altanera de la habitación El Gato Noné, el pitillo ya está prendido.

Un último paseo, sólo eso, una voz pintada en su pelo enrulado, su andar de comic en pantalones apretados, una respiración erótica con naciente en el cuello alargado y flaco, la mirada de las mujeres que se saben hermosas.

Camina Noné por los pasillos alfombrados, tocando con las yemas de sus dedos el terciopelo de las paredes, golpeando con las uñas las vetanas, dejando besos carmesí en los vidrios.

ANTESALA DEL CAOS.

Entra deslumbrante La Condesa al salón.

Dafne duerme en las piernas de Lautaro.

la botella de whisky sólo resiste un beso más. SI alguien quiere besarla acabada y en el piso, semi desnuda.

Pandora se ve enferma y cansada. La panza le hace unos ruidos ultrasónicos desagradables.


Teresa parece haberse desvanecido, sólo queda la forma de su figura dibujada en el sillón.

Él está sentado en una silla y trata a todos como si fueran Lautaros: con la espalda.

El Gato Noné: Buenas noches mis estimados.


Silencio.

Nadie habla.
Todos incomunicados.


EL Gato Noné: Dije buenas noches, no pierdan la elegancia y respondan. Con voz firme replica.

Pandora: Nadie te llamó extraña, andate por donde viniste.

A Dafne se le escapa una risa.

EL Gato Noné: ¿Extraña?¿Vos me estás cargando?

Pandora: Podríamos tratarnos de usted al menos hasta saber nuestros nombres, ya que me obliga a hablar, ¿No le parece?

EL Gato Noné en tono desconcertado: Hola Lautaro.

Lautaro se da vuelta con ojos abiertos pero dormidos.

Lautaro: ¿Quién te dijo mi nombre?¿Por qué pensás que podés usarlo?

EL Gato Noné: Soy yo, el Gato Noné...

Risas generalizadas....

Él: ¿El Gato Noné? El que te puso el nombre no te quería eh...

El Gato Noné respira profundo una vez. Dos veces. Intenta controlar la taquicardia, sospecha el rojo que ya debe haberse propagado por todas sus expresiones, nudo. Se sienta en el piso Noné. Se acuesta boca arriba Noné. Desata en llanto.

El Gato Noné: me rindo.

Dafne patea con la pierna izquierda a Noné desde el Sillón

Dafne: ¿Qué hace, EL Gato Noné?

Noné gira hacia el lado opuesto de Dafne y se queda en posición fetal.

Dafne se levanta y su mirada se vuelve desafiante.

Dafne: !Te pregunté algo pelotuda, contestame! Yo nunca más me quedo callada !Tomá hija de puta! (patada en la espalda de Noné.)

Patada en la espalda de Noné

Patada en la espalda de Noné

Patada en la espalda de Noné

Patada en la espalda de Noné

Patada en la espalda de Noné

Dafne toma la cabeza de Noné, la mira a la cara retorciéndole el cuelo y le dice: " Nunca más me dejás una pregunta sin responder, ¿Te queda claro?

Noné ni siquiera puede gritar.

Ni hablar.

Ni quedarse en silencio.

Apenas si puede sentir.

Y duele.

Pandora no se da por enterada de los acontecimientos, pero Lautaro se le acerca y le concede la botella de whisky, luego vuelve a su posición de reposo.

Pandora se levanta.

"Nunca me cuidaste perra. Te fui fiel, te banqué, dejaste que me manosearan, dejaste que me hicieran cualquier cosa, dejaste que me arranquen la piel, me coman el cerebro, me electrocuten", se levanta rompiendo la botella contra la mesa de luz de su izquierda.

Llora El Gato Noné.

Camina Pandora lenta y sobradoramente con la botella rota por entre las piernas de Noné, se agacha frente a su cara.

Pandora: Hola minina, así que te gusta gatear, !Gateá puta! a menos que te guste el vidrio clavado, veo que las dagas ya las tenés incorporadas a tu masoquismo de plástico.

Noné intenta moverse pero le es imposible.

Pandora corta el vestido rojo con la botella dejando al Gato Noné en ropa interior.

Lentamente recorre con la botella el cuerpo de Noné comenzando por el cuello, la rota para que quede boca arriba, le deja un rastro rojo por donde pasa.

Ingresa Teresa a la habitación y acota: Uh!!!! yo soñé algo así! Atrás suyo llega Priscila.

Pandora sonríe ante el comentario y clava la botella en el pecho derecho de Noné.

Noné comienza a sangrar y recibe un pisotón en el vientre que desata una gran hemorragia.

Noné ya no responde. Noné quiere terimar lo que vino a hacer.


Priscila se acerca a Pandora poniéndole una mano en el hombro: "Esta fuckupeó todo lo que hice, dejame disfrutarlo"

Toma Priscila el pitillo de Noné y enciende un cigarro.

Priscila clava el pitillo con fuerza y furia en el ombligo de Noné... !A ver si te gusta que te arruinen lo que te importa infeliz!

Noné estornuda y echa sangre por todas las heridas y emite sonidos desgarradores desde la espalda ensuciando la habitación.

Él: lo vas a tener que limpiar mi amor. -se había dejado el bigote-

Se levanta y se agacha frente a los pies de Noné.

Qué hermosos pies tenés Noné, amo tus pies.

Él besa lenta y suavemente.

Ubica pedacitos de algodón con whisky entre cada dedo de los pies de Noné y se pone un cigarrillo en la boca.

Él: Pri, pasame fuego.

Una bocanada para mi.

Una para el primer algodón.

Una bocanada para mi.

Una para el segundo algodón...

Uy mirá Noné, el encendedor anda, ¿Calentito, no?

Él quema lentamente la piel de Noné. Le arranca pedazos y se los come, la quema sin mirarla, charlando con los demás.

Noné no parece mosquarse.

Bruscamente Noné se semi incorpora, lo agarra del pelo y lo mira.

Cara a cara.

Noné se incorpora por completo.

Mira.

Mira más.

Noné se mira el cuerpo.

[Todos miran atónitos]

Arranca sin asco la botella de whisky de su pecho y la deja caer.

Noné mira a Él.

Noné tuerce la cabeza un poquito buscando la mirada.

Noné esboza una sonrisa y toma la mano de Él.

EL Gato Noné: La daga. Te dije que me saques la daga.

Se arranca la daga a sí misma El Gato Noné con la mano de Él. Empieza a reir.

Llora.

EL Gato Noné: Mirá lo que me pasó, Él. -empieza el Gato Noné-... mirá mi cuerpo.... -empieza a llorar el Gato Noné-... me duele mucho... -empieza a lamentarse el Gato Noné-...

Él toma la daga y mientras comienza a incrustársela nuevamente "ellos sólo pueden herirte, pero yo tengo la fuerza de la daga, puedo con vos."

EL Gato Noné levanta la mirada y sonríe.

Clava!

Sonríe y comienza a reír.

Clava!

Ríe y le deja un beso carmesí carnoso y con manchas de sangre en el cachete a Él.

Se queda quieto y estático.

Noné: A partir de hoy, tu voz, no es apta para mis oídos.

Del pequeño cuarto salen Iván e Inés de la mano.

Inés: Vamos Noné, que te cebo un mate.

Iván toma en brazos a Noné y la retira de la habitación.

Noné mira por sobre el hombro de Iván a Él y lo mira con la mirada de las mujeres que se saben hermosas.

viernes, julio 10, 2009

"Fast As You Can" Fionna Apple



I let the beast in too soon, I don't know how to live
Without my hand on his throat; I fight him always and still
Oh darling, it's so sweet, you think you know how crazy
How crazy I am
You say you don't spook easy, you won't go, but I know
And I pray that you will
Fast as you can, baby run free yourself of me
Fast as you can
I may be soft in your palm but I'll soon grow
Hungry for a fight, and I will not let you win
My pretty mouth will frame the phrases that will
Disprove your faith in man
So if you catch me trying to find my way into your
Heart from under your skin
Fast as you can, baby scratch me out, free yourself
Fast as you can
Fast as you can, baby scratch me out, free yourself
Fast as you can
Sometimes my mind don't shake and shift
But most of the time, it does
And I get to the place where I'm begging for a lift
Or I'll drown in the wonders and the was
And I'll be your girl, if you say it's a gift
And you give me some more of your drugs
Yeah, I'll be your pet, if you just tell me it's a gift
'Cause I'm tired of whys, choking on whys,
Just need a little because, because
I let the beast in and then;
I even tried forgiving him, but it's too soon
So I'll fight again, again, again, again, again.
And for a little while more, I'll soar the
Uneven wind, complain and blame
The sterile land
But if you're getting any bright ideas, quiet dear
I'm blooming within
Fast as you can, baby wait watch me, I'll be out
Fast as I can, maybe late but at least about
Fast as you can leave me, let this thing
Run its route
Fast as you can [x4]

jueves, julio 09, 2009

Can't we be friends? Ella Fitzgerald (Frank Sinatra)

I thought I'd found the man of my dreams,
now it seems,
this is how the story ends:
He's gonna turn me down and say,
"Can't we be friends?"
I thought for once it couldn't go wrong,
not for long,
I can see the way this ends:
He's gonna turn me down and say,
"Can't we be friends?"
Why should I care though he gave me the air,
Why should I cry,
heave a sigh,
and wonder why,
and wonder why?
I thought I found the man I could trust,
watta bust!, this is how the story ends:
He's gonna turn me down and say,
"Can't we be just friends?"

martes, julio 07, 2009

Wish you were here Pink FLoyd

SO, SO YOU THINK YOU CAN TELL
HEAVEN FROM HELL
BLUE SKIES FROM PAIN
CAN YOU TELL A GREEN FIELD
FROM A COLD STEEL RAIL?.
A SMILE FROM A VEIL?
DO YOU THINK YOU CAN TELL?
AND DID THEY GET TOU TO TRADE
YOUR HEROS FOR GHOSTS?
HOT ASHES FOR TREES?
HOT AIR FOR A COOL BREEZE?
COLD COMFORT FOR CHANGE?
AND DID YOU EXCHANGE
A WALK FOR A PART IN THE WAR
FOR A LEAD ROLE IN A CAGE?
HOW I WISH, HOW I WISH YOU WERE HERE
WE´RE JUST TWO LOST SOULS
SWIMMING IN A FISH BOW!
YEAR AFTER YEAR.
RUNNING OVER THE
SAME OLD GROUND.
WHAT HAVE WE FOUND?
THE SAME OLD FEARS.
WISH YOU WERE HERE.

Entre tu voz y tu silencio.

Tu voz.


Tu voz retumba en todas mis bombas de sodio y potasio.


Ambas.
La resupesta siempre es ambas.


Tus silencios.


Yo sentí ese último beso que me robaste de la forma más hermosa que me podías haber regalado.



Te espero bailando en el recuerdo de tu voz.

viernes, julio 03, 2009

Time does not exist

chuku chuklu chulu chulu suena bastante fuerte.
Suena para sincoronizar mi corazón para que lata a velocidades más calmas.
Y el tic no alcanza al tac (ni te moja el paladar)
tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac tic-tac

Could you be loved? Let me loooove


Tirano tiempo.

Lu, hoy me pediste que escuchara Time.


Lu, hoy siento el tiempo apoyado en mi hombro izquierdo mirándome sobrador con la mirada de los que saben que no pueden perder.

Pero yo tengo algo a mi favor...

El tiempo PASA.

A veces casi imperceptible, como cuando dibujo o leo algo que me fascina o cuando jugamos a posición cómoda.

A veces se siente frío como agujas en invierno o cierres raspándote la piel hasta levantártela y hacerte una cascarita. Como un ultrasonido que sólo vos escuchás que te sigue a cada paso. Como estar en la facultad. Tratá de acordarte ahora calmada y en tu casa, con un pucho en la mano pensando en que deberías etar estudiando en vez de leyendo esto, tratá de acordarte quién sos en la facultad
¿Cómo cambia tu mirada, cuán fuerte es tu coraza, qué personaje sos? Como te cambia ver el sol o ver la luna. ¿Te das cuenta que sos otra? ¿Te das cuenta lo poco que nos vemos de día?

A veces es un taladro entrándote por el ombligo, tu mente tiene en segundo plano a forma de surround "es tarde es tarde es tarde" y es stress y vos hacés todo lo que podés pero la misión es dejar de estar tarde, ¿Tarde para qué? Tarde, obligaciones, corridas, la imagen del microcentro y todos de luto caminando como ganado. El color ahí es una sonrisa que se le escapó a la matrix.

A veces el tic no alcanza al tac, a veces el tiempo se apoya en tu hombro izquierdo y se ríe de vos porque sabe que te ató una cuerda al estómago y tira de ella cada vez que lográs pensar en otra cosa. Esta vez el tiempo le ganó a las demás funciones e impera y no deja pensar y no deja respirar bien y una sensación de querer romper una televisión en mil pedazos con la esperanza de que los que están hablando en ella se callen, porque hacen que todo empeore. Esa es su función.





No sé si estoy en condiciones de emitir palabra alguna.

miércoles, julio 01, 2009

What time is it? It's Floyd time!








Remember when you were young, you shone like the sun.
Shine on you crazy diamond.
Now there's a look in your eyes, like black holes in the sky.
Shine on you crazy diamond.
You were caught on the crossfire of childhood and stardom,
blown on the steel breeze.
Come on you target for faraway laughter,
come on you stranger, you legend, you martyr, and shine!
You reached for the secret too soon, you cried for the moon.
Shine on you crazy diamond.
Threatened by shadows at night, and exposed in the light.
Shine on you crazy diamond.
Well you wore out your welcome with random precision,
rode on the steel breeze.
Come on you raver, you seer of visions,
come on you painter, you piper, you prisoner, and shine!

"Shine On You Crazy Diamond (I-V)" - Pink Floyd

domingo, junio 28, 2009

El Nombre

Shiiiiiiiiiiiiiiiuck!

Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! (un grito desgarrador y femenino al fondo del eco)

Un cuerpo cansado y enfermo.

Un cuerpo femenino, hermoso, algo desnutrido, algo deshidratato, abandonado pero de pie.
Una mirada baja, una mirada que no se ve, que no quiere verse, que no se muestra, que ya no espera nada, que dejaría las puertas abiertas a su interior hasta que alguien lo termine de destruir.


Un semicírculo de aproximadamente 8 cm de diámetro y una profundidad de incrustación de unos 5 cm.

carne al rededor. Carne gangrenándose, carne humana que parece albóndiga podrida hace a la circunferencia de la semiesfera.
Rojo crudo le sigue hacia adentro, Rojo-rosa, rojo-ternero sacrificado antes de nacer Rojo-te extraño.

Llegando al centro la semiesfera cóncava respira y late. Respira lenta y dificultosamente, como si tuviera la nariz tapada o un ataque de asma. Late rápido y en cada sístole-diástole pierde unas gotas de sangre por el agujero central que deja pérdidas al rededor de la incrustación.

Una daga.

Una daga con mango dorado y filosa como todas mis pesadillas sonriendo a la vez.

La daga más hermosa que jamás haya visto.

Está decorada igual que el regalo de la energía, la flauta para hipnotizar serpientes, las mismas incrustaciones en rojo.

Y unas gotas de sangre

sístole-diástole, sístole-diástole, sístole-diástole, sístole-diástole, sístole-diástole

La prisión que elegí para mi.

Pastillita rosa. Pastillita naranja (media), pastilla blanca completa.

I just do it to myself, I just do it to myself, I just do it to myself, I just do it to myself.

La mirada mira la daga, la daga se incrusta en la semiesfera cóncava, la semiesfera late y respira, la circunferencia se gangrena, todo en mi pecho.

sístole-diástole, I just do it to myself, sístole-diástole, I just do it to myself.

Un whisky que arde desde los labios pero que calma el ardor de la gangrena.

Quiero sanar.

Regalame un abrazo y tal vez nos perdone la vida,

sábado, junio 27, 2009

Lo que soñó el Gato Noné

Era un equipo de cuatro personas, entre ellos Lautaro.
De a dos, tenían que cumplir misiones, tenían que conseguir cuatro rectángulos de plástico con un número en cada uno de ellos para acceder a una fiesta, la fiesta del Gato Noné.
Sólo puede recordar la tercer misión, en la que había que entrar a una especie de centro comercial. El Gato Noné con su partener ingresan al baño y ven que una mina que se está lavando las manos encuentra entre el jabón desperdigado, un rectángulo azul y le comenta a su amiga "mirá lo que hay acá"
El Gato Noné, antes de que su partener pudiera siquiera registrarlo, se le acerca a pocos centímetros y le dice en voz baja "tomá mi campera, dame ese número". La mina mira con cara de horror y toma la campera de jean finita que a la misma Noné no le gustaba, al tiempo que el Gato Noné toma el rectángulo y grita "¡corré!"
El Gato Noné y su partener corren hasta llegar a la puerta donde se encuentran con una manada de policías de inteligencia esperándolas (iba a ser una misión terriblemente difícil y ellas lo sabían).
El Gato Noné halla un hueco entre los policías y le indica a su partener que salgan corriendo por allí... corren, corren, por las calles, atropellando gente con bolsas y en la calle misma, en la esquina, había un bar con mesas de madera que dan a la calle, chiquitas y amontonadas. Se meten por el entramado de sillas y se sientan en la que da contra el vidrio de la esquina del bar, justo allí donde las esperaban Lautaro y su partener, quienes se alegran por su llegada. Los policías desnudos y peludos, pierden el control de la situación y se retiran de la escena como si no supieran qué hacen allí.

Lo próximo que recuerda es en la fiesta. Estaba repleta de gente, y era una fiesta en un hotel, La habitación de Noné era la 218 (el rectángulo azul que obtuvo en la tercer misión).
Era la fiesta de Noné y todos estaban invitados a ella.
Entonces Noné notó su atuendo: un vestido bobo muy corto blanco de seda, con una gran mosca estampada desde el pecho hasta el final del corto vestido y varias moscas más, los breteles del vestido se ajustaban con nudos y llevaba un saquito negro tipo capa.
Noné solicita a Lautaro que la acompañe a cambiarse y éste accede. En el camino hay muchísima gente y no se puede pasar con facilidad. En el vestíbulo antes de acceder a la escalera ascendente que lleva a la habitación de Noné, hay un gran espejo y Noné se detiene un momento a mirarse: en eso, alguien de atrás la saluda y Noné lo percibe desde el ángulo de vista que le permite el espejo.
"Linda fiesta".
¿Qué hacés vos acá?
Todo el mundo estaba invitado a tu fiesta, linda fiesta. replica el monstruo-mosca.
El monstruo-mosca era esa mujer, vestida de mosca pero acorsetada y fina.
Noné se acerca para corroborar que no enloqueció... sí, parece ser ella. Noné desconcertada la ignora y trata de abrirse paso enter Marilyn Manson y el-flaco-ese-raro. Sube la escalera y logra acceder a la habitación, tenía las llaves por suerte. EN la habitación, mientras Noné y Lautaro miran el vestidor de Noné para ver qué se puede poner, se introduce el monstruo-mosca y se sienta en la cama.
-Linda fiesta eh.
-Sí, gracias, Trata de ignorarla Noné.
Noné enloquece y se retira de la habitación sin lograr sacarse el estampado de mosca y busca por todos lados.
Noné despierta, sigue en posición fetal. Parece haber estado llorando dormida.

jueves, junio 25, 2009

Escuchá bien la canción del pie (la encontré :D )

Yo soy el pie que te canto, te cuento y te digo lo que siento. Escucha bien, la canción del pie. Me paso el día encerrado en la media, apretado en el zapato. Voy siempre así, pobre de mí. Allá en la escuela, me pisan con fuerza jugando a la rayuela; si no me aplastan, me pisan, me explotan jugando a la pelota. Para más dato, mi dueña es loquita y camina todo el rato. Peor estoy yo, pobrecito, mi dueño es uno medio gordito. Tengo una hermana que es muy importante y que se llama la mano; siempre va al aire, saluda, toca todo y se hace la importante. Pero yo creo, que el más importante en realidad, soy yo pues, con las manos les digo hasta luego pero con los pies me voy.

lunes, junio 22, 2009

El lugar Oculto

Estoy ahí cuando llegaste. No me sorprendió tu desnudez ni tu apuro, sé quién sos y quienes te acompañan. Me saludás pero yo no te devuelvo el saludo.

Hola, Inés. Me cebás unos mates?

No te respondo, no necesitás escuchar mi voz. Te cebo un mate: preparado como vos querés, con la yerba uruguaya y las letras grandes grandes.

Se te extraña por acá... (Respira agitada)

Tuve un buen momento volando por ahí, en Callao y tu casa. Dejá de llorar, vení y volá a bailar.

Viste cómo me trataron?

Te trataron... Te trataron. Ya está, lo sucedido sucedió y por una buena razón, sin excusas. Vení conmigo.



Inés corre un sillón. Revela una escalera oculta, en caracol. Espiral descendiente que lleva a un lugar donde El Gato Noné nunca supo que estuvo.

No voy a recordar que estuve ahí?

No tenés que recordarlo, tenés que aparecer... como las flores celestes de primavera, el regalo de vida que viene cuando no lo esperás... brotando de abajo de tus zapatitos de charol limpiados por clara de huevo.

Me estás pidiendo que cree un lugar nuevo o que vaya a uno que no haya recorrido?

Inventalo para notar que siempre estuvo ahí.

(falta título intermedio)



El lugar está un poquito desordenado. Es el lugar que está rodeado de los que no saben escuchar. Hay una mesa ratona y muchos libros desparramados sobre ella. Uno de Nietzsche, un librito para colorear, con dibujos bobos, uno de mandalas, uno cuya tapa no tiene ninguna inscripción, uno sobre física cuántica para principiantes, un volumen de El Capital, y un cuaderno de partituras de Piazzolla.

Hay un cuaderno de anotaciones abierto, con una frase de madre, una frase de Bowie, los nombres de unos cuadros vistos en internet y una gran mancha verde de plastilina desparramada.

Por la ventana se sabe que es de noche.

Llegaste! Cómo estás cariño? - Iván pregunta con una sonrisa de oreja a oreja, y con ojos rojos de la nicotina y la noche y el llanto.

Priscila te quiere mucho... vos sos Iván, ése Iván. Me pregunto qué habrá hecho que nos encontremos.

Estoy acá para recibirte, no para tirarte el humo en la cara. Así que, hay una túnica del color que quieras esperándote, para que seas la diosa que desees ser. O podés ser simplemente El Gato Noné, y vestir tu desnudez.

El Gato Noné se mira y dice: Si alguien estuviera disfrutando mi cuerpo, por ningún motivo me vestiría.

El color, Noné, el color. Es crucial elegir el color de la diosa que elegís ser.

El rojo es el color. Rojo carmesí.

(La habitación entera se reviste en rojo, detalles en negro y madera)

Tengo un largo recuerdo, que viene lento como un pianissimo de violín: unos cabellos rojos de una dama que se llamaba Alicia. Pero no recuerdo quién es. Diosa Alicia Noné, cuál es el poder que tiene usted?
Debería decir que el placer, pero no puedo nombrar algo que no puedo profesar ahora. Debería decir que llevo la sabiduría más allá del Olimpo. Pero hoy me cuesta hasta decir palabras. Quizás pueda decir que aprendí a dialogar con los gusanos, y ganarles con la pluma.

Felicitaciones, entonces. Pero tener una habilidad, no es tener un poder. Qué poder elige, entonces, aunque todavía no lo considere suyo?

Creo que lo que mejor se resume es el poder de la seducción.

Genial. El poder de la seducción abre muchísimas puertas. Pero lo que mejor hace es abrir caminos para otros, hacia uno mismo: quien seduce, logra mostrar la ruta hacia uno mismo pero la pregunta es ¿Qué ruta sigue el seductor? ¿Hacia dónde va si todos los caminos apuntan a él mismo?

Pediste que lo nombrara, aún sin conocer su identidad completa. Eso hice. Sólo me permito hablar por mi misma, y yo voy--
No es nombrarle por mi boca todavía, ni oíble por tus oídos.

Una reverencia concesiva de Iván sucede a las palabras de Noné.
Debo responder a una pregunta que todavía no me ha hecho, que quizás, dé sentido o dé canción o dé lo mismo. Mi túnica es gris, y mi poder, es el de calmar. Soy el equilibrio. Y el caos.

Finalmente me liberé del equilibrio. Ya tiene otro nombre que el comandante a cargo. Entonces la antesala al Caos realmente traía al caos. Entonces el caos realmente es el equilibrio y no todo lo demás. A eso se refería Él cuando me acusó de haberme peleado con la moral.

¿Quién es? ¿Quién te acusa de pelearte con un espectro?

Son un espectro condensado. Son los hombres que supieron quererme. Son los hombres de quienes tuve que cobrar su sangre a costo de mi libertad.

Oh el ajedrez. Alfil a T5 y jaque a la reina. Dame un tiempo. ¿Podría pedirte tu anotador?

¿Mi anotador? Pero yo nunca salgo sin mi anotador... ¿Y si quiero anotar algo?

Si me lo concede, prometo devolvérselo en su estado, más 1.

¿Y si quiero anotar algo?

Entonces podrá hacerlo, luego de que lo haya leído.

¿Y por qué quiero yo que usted lea mi anotador?

Porque yo soy usted-. Y su anotador es todo lo que no quiere decirse.

¿ Y usted me lo va a decir?

Por supuesto que no. Pero va a haber un más 1.

Iván, yo no lo conozco, sé que tiene buenas intenciones, pero es que lo último que necesito ahora son acertijos.

¿Qué necesita ahora?

Sentir hacia dónde poner los gusanos para poder moverme de acá, poder acomodarme y encontrar la forma de disfrutarlo todo.

Sin embargo usted eligió un poder diametralmente opuesto a lo que desea.

Opuesto y complementario, tal vez.

O tal vez no.

Yo me dije a mi misma lo que quería pero ya no sé nombrarlo, le voy a dejar el anotador, pero sólo porque confío en mi.

Iván agarra el anotador, saca de su bolsillo un libro, de él, un señalador. Abre el anotador y sin mirar su contenido deja el señalador allí. Lanza lo más lejos que puede el hermoso libro de Rayuela, el anotador en el piso y se va caminando sin decir adiós.

Noné, sin consuelo pero algo desconcertada toma una tela roja del piso, se cubre con ella, observa el señalador que dice:
“ Un señalador sirve para poner tu atención en donde no sabías que ya estaba”

Aprieta y arruga el anotador Noné y sale caminando, paso a paso, lentamente, sube la escalera caracol y con toda delicadeza, con sus brazos débiles por la tristeza, pone el sillon nuevamente en su lugar. Con la cabeza gacha vuelve hasta su cama donde se queda dormida en posición fetal-.

Shhh...silencio y respeto... una ilusión yace aquí

Tac

Tac
Tac
Tac
tac... shhiuck tac
tac

shick tac
silencio-.

El Gato noné vuelve a su solitaria habitación. Nota el decorado.
Seguro las lapiceras las recolectó Dafne. -piensa- . Me pregunto qué será de Lautarlo.... claro, el encenderdor violeta, Lautaro siempre sabre lo que necesito. Tal vez si lo llamo...- no.

Hola bonita! Al menos alguien todavía tiene simpatía conmigo en esta casa -Noné acaricia la cara de la perra, le sacude las orejas y le da dos palmaditas, la perra se acuesta a su lado en fiel compañía, se estira como quien se dispone a siestar-

Noné investiga sus guantes, y se los saca como si fuera la única actividad del día, como si cada segundo que le robase al guante fuera un segundo menos para ella.

Tengo que arrancar, tengo que arrancar, tengo que arrancar piensa Noné mientras pierde la calma. Respira hondo.

Camina en círculos por la habitación lentamete, se mira, se admira, se irrita, alucina, se ilusiona.

Soy una mujer hermosa y aduáz, tengo la inteligencia, tengo el poder, tengo la magia y el caos, yo puedo con esto, no puede ser tan difícil. grita Noné.

Silencio.



(tiempo)




Silencio.

Noné camina lentamente al baño, un pie al prncipio, el otro a continuación, no requiere mucho pasos llegar a él. Baja la tapa del inodoro y se sienta allí. Se mira al espejo que tan sólo le permite verse hasta los hombros: en el medio hay un jabón, una pincita de depilar, un peine, un cepillo de dientes mal enjuagado y una toalla usada.
Noné se mira los pies y se da cuenta que está pisando su vestido favorito que se sacó cuando se baño quién sabe cuándo, no le importa.
Deja la boquilla de lado. Noné sube la mirada y se mira el torso cubierto de ropa elegante y en un rapto veloz se la quita sin cuidar su peinado, sin cuidar su figura, sin importar su nariz.
Se mira al espejo.
Ahora también puede verse las clavículas y jugar con sus hombos.
Pero Noné empieza a llorar.
calmate calmate calmate calmate calmate calmatecalmate calmate.... too late ah?

Mira sus piernas Noné, recubiertas de un pantalón ajustado, se quita las botas de cuero, debajo de las cuales había unas medias con ositos, que se las quita también.

Las palabras son mis amigas las palabras son mis amigas las palabras son mis amigas, las cosas se ofrecen como símbolos. Mira el espejo.

Mi cara cuando lloro.

Ya no me sorprende. Perdón Dafne, ese fue tu descubrimiento.
Sé que sos incapáz de entenderme, pero ya no puedo soñar tus sueños, si supieras en dónde estuvo Priscila, si supieras lo bien que ella hizo las cosas, si supieras el remordimiento que tengo por haber destruido su sueño y no lograr contruir uno nuevo. le dice Noné a su imagen en el espejo.

Si supieras que un gusano lentamente se comió mi "todo lo que tengo para dar" eso que no sé nombrar si quiera, y por tanto, no sé reconstruir.
Me pregunto si podés sentirlo. Yo me escapo cada día de la mirada inquisidora que me devuelve el espejo, de la mirada tierna que me devuelve el espejo por esa mirada que duele.

Me miro Dafne, sigo mirándome, pero no me veo, porque este cuerpo es el tuyo y nosotras no nos entendemos.

Noné levanta su pierna, tironea del pantalón y se lo quita dejándolo en el piso, pisándolo.

Priscila me adviritió todo lo que tuvo que hacer para remotar lo que vos le habías dejado, me contó de la importancia de Lautaro, me dijo que no repitiera la historia.

Pero no tengo que redimirme por esto Daf, mis intenciones fueron tus intenciones.
No. -Se para el Gato Noné. No . No es pasado, yo no voy a suicidarme como todos ustedes. Sé que hay muchos gusanos esperando por mi, pero yo puedo yo puedo yo puedo.

Se sienta de golpe nuevamente golpeando la tapa del inodoro por la brusquedad del movimiento y comienza a llorar desconsoladamente, se tapa la cara.-

No sé si puedo Daf.
Mira como si alguien fuera a compadecerse. EL espejo le devuelve una triste mirada.

Abre la puerta el gato Noné, desesperada, mira hacia la derecha, hacia la izquierda, hacia adelante, no recuerda el camino, nunca recuerda dónde hay que girar pero ella corre porque sabe que siempre llega, pasa por su propia habitación solitaria, sale al pasillo que está decorado con los mismos tonos y formas que el resto de las habitaciones mira por los vidrios de las puertas trata de recordar qué hay en ellas, los números no ayudan. Corre por el pasillo Noné y ve la antesala del caos. Allí se detiene.

Estoy desnuda.

Corre Noné, abre la puerta que dice "sólo para personal autorizado".

Cierra con un portazo asegurándose que ni el aire penetre allí.





viernes, junio 19, 2009

En el castillo de la Condesa, sin el Conde.

El salón es de madera y terciopelo bordeaux.
Cuenta con dos sillones de los mismos materiales pero en color azul, en el centro de la habitación ubicados en L. Un sillón es de dos plazas y el otro de tres y ambos están apoyados sobre la alfombra gris que está contorneada en uno de sus lados, casi llegando a la puntita, un velador de luz cálida y pantalla ancha.
También hay tres luces en un spot de tres pétalos blancos-vidrio en el centro de la habitanción, pendiendo del techo no muy alto color madera oscura.
Las maderas del piso rechinan un poco, parece ser que hace frío en donde están, o simplemente alguna pérdida de agua o un accidente hicieron que la madera se hinchara.
Evidentemente hay fumadores en la habitación, el aire está pesado y huele a ceniza, si supiera jugar al póker pensaría que alguien está jugando.

Entra a la habitación El Gato Noné con sus botas de cuero que resuenan en la madera hinchada y húmeda, con su boquilla para cigarrillos que es llevada con radiantez y su ya clásico anotador negro con lapicera de pluma en la otra mano.
Su postura es perfecta. Su caminar audáz, su mirada hechicera, su soberbia, de condesa, su sabiduría, de oráculo.

-Buenas noches, caballeros y señoritas. - mueve su pitillo hacia atŕas y baila una reverencia-

Dafrne: Buenas noches Condesa.

La Condesa anota:

Dafne está vestida con una remera suelta y un joggin, trae medias y pantuflas azules y por su postura aniñada y su cara hinchada, imagino que estuvo llorando de nuevo

Priscila: Tómese un whisky -vuelve a su posición anterior-

Priscila está claramente borracha: a duras penas puede fijar la vista. Hoy tiene un vestido con estampado de caos blanco violeta y negro, trae su pelo recogido en un rodete tensado y se la percibe desatenta

Lautaro parece estar muy entretenido hablando con Teresa, como si estuviera tratando de mostrarle una gran verdad.

Lautaro se ve hermoso. Arrogante como siempre, su voz acelerada pero entendible, mueve las manos con más gracia que nunca. Sabe que desde acá no puede lastimar.

Teresa parece interesada en lo que dice Lautaro
-le suena el celular-

Gorda no llego a casa, me colgué, ¿podés darle vos de comer a los chicos?

- Te dije que no me llames cuando estoy en las reuniones del sofá.

-corta el teléfono-

-Disculpe Condesa, baja la cabeza Teresa.

(no quedan lugares en los sillones y sin esperar ninguna clase de recompensa por ello, ni siquiera una mirada aprobadora, Lautaro sale por la puerta y vuelve con una silla para Noné.)

El Gato Noné detiene sus anotaciones.
-¿Cómo va muchachos?

gestos corteses como de alumnado recibe a cambio El Gato.

-Bueno habrán visto que la situación esta vuelta está un poco más...extraña... que otros años. Intené mantener el timón pero cuando me lo pasó Priscila lo llevaba derecho pero sin rumbo.
Ya vieron el intento que hice por encausar las cosas pero bueno, no siempre se puede. La circunstancia actual me permite decir que no tenemos rumbo fijo, que la marea está fuerte pero nuestra nave flota estable por ahora. Pronto vienen las olas del noroeste y vengo a hablar con ustedes por pura necesidad.

Él- ¿Por qué te ayudaríamos?

Dafne: Yo quería agradecerte por ser Irene Adler desde el punto de vista literario, es bueno saber que en las vidas futuras alguien se acuerda de los deseos de anteriores, un poco de respeto por los caídos.

Lautaro y Teresa cuchichean por lo bajo mientras El Gato Noné hablaba, por lo que están mudos pensando qué neutralidad decir para quedar bien.

El Gato Noné se impacienta y eleva la voz

- ¿Nadie va a decir nada? -los mira a cada uno por separado atomizándolos-

Lautaro: Bienvenida al caos.

Pandora: Nadie dijo que iba a ser fácil mi estimada, ya todos nosotros nos bancamos los gusanos, hacé lo que te parezca y dejanos en paz.

- Sé que está en ustedes la experiencia que necesito escuchar. -responde demandante EL Gato Noné-

Él -La experiencia esta vez no te sirve nada, ¿No lo ves? Te pelaste con la moral, Pandora ya no te puede ver, para Dafne sos un ser incomprensible... Ahora vos nos planteaste tu remistificación que nadie entiende, bancátela y hacé algo, al igual que todos nosotros hicimos alguna vez, te invito a comenzar tu proceso de suicidio.

-El Gato Noné sale con su pitillo aún encendido silenciosa por la puerta princpial. Deja su perfume al recorrer la habitación.

jueves, junio 18, 2009

Worried about myself

Hello.
Is there anybody in there?
Just nod if you can hear me.
Is there anyone home?

Come on, now.
I hear you're feeling down.
Well I can ease your pain,
Get you on your feet again.

Relax.
I need some information first.
Just the basic facts:
Can you show me where it hurts?

There is no pain, you are receding.
A distant ships smoke on the horizon.
You are only coming through in waves.
Your lips move but I can't hear what you're sayin.
When I was a child I had a fever.
My hands felt just like two balloons.
Now I got that feeling once again.
I can't explain, you would not understand.
This is not how I am.
I have become comfortably numb.

Ok.
Just a little pinprick. [ping]
There'll be no more --aaaaaahhhhh!
But you may feel a little sick.

Can you stand up?
I do believe its working. good.
That'll keep you going for the show.
Come on it's time to go.

There is no pain, you are receding.
A distant ships smoke on the horizon.
You are only coming through in waves.
Your lips move but I can't hear what you're sayin.
When I was a child I caught a fleeting glimpse,
Out of the corner of my eye.
I turned to look but it was gone.
I cannot put my finger on it now.
The child is grown, the dream is gone.
I have become comfortably numb.

Pink Floyd Comfortably numb.

miércoles, junio 17, 2009

viernes, mayo 29, 2009

La abuela

Sobre la mesa:
un plato, una cabeza.
un vaso torcido agarrado por una mano. líquido derramado sobre el mantel blanco con flores verdes y celestes. un rollo de papel higiénico bastante usado ya y dos bollos de papel manchados. un celular que dice "7 llamadas perdidas", un par de guantes sin estrenar y varios papeles. una botella de whisky vacía en el borde opuesto al plato, de la mesa pequeña y redonda. El ventilador funciona en velocidad mínima. La luz proviene de la ventana que está a dos metros de la mesa, frente a la cabeza en el plato. En el piso hay una toalla tirada y sucia, dos cochecitos de niño, de los cuales uno está sobre el pie.
y la mancha de humedad.

Ojos 1: uno entornado, el otro completamente cerrado, lagrimeado por un pedazo de cebolla incrustado en él que está abrazado por una tira de morrón y espiralado por una hebra de zanahoria. El ojo entreabierto está inmóvil y tieso. La pupila completamente dilatada y el iris blanco pálido; parece haberse roto la córnea. Visión: 404 not found.
Ojos dos: dos ojos celestes cyberiano abiertos de par en par con el horror de la guerra a cuestas y la inocencia de quien nada ha aprendido y la furia de quien sabe discriminar a gusto.
Ojos situados a unos tres metros de los primeros.
Desde este ángulo puede verse la cara en el plato, pero uno solo de los ojos, la mano sobre el whisky derramado -desperdiciado-, la mancha roja en la camisa desabotonada que deja salir pelos blancos del pecho flácido, el perro chupando el miembro entumecido. EL nene jugando con algo que la mesa obstaculiza.
Ojos 3: un falo pequeño y entumecido en el centro de una visión curva en blanco y negro que tiene sobre sí algunas arbejas. Atención, alguien me mira, cambio de ángulo: otro animal ya avejentado mirándome comer atónito: le gruño, es mi comida. Sigo lamiendo.
Ojos 4: Dos faroles oscuros y brillantes con la mirada indetenible, vacía de contenido pero atenta y obsesiva. Desde acá puedo ver al perro que juega con el pito y a la vieja que le gusta mirar al perro jugando con el pito y uhhhh tengo una pelusa en el hombligo, tengo un ombligo redondito y metido para adentro,¿Puedo meter el dedo? sí acá lo veo y...entró. La mano y la mirada pasan a la camisa abierta: ¡Papi! ¡Papi! Vino la abuela!

sábado, mayo 23, 2009

Möbius (oh no, not again)

La sensación tibia del dormir profundo rodeando mi intelecto que no sabe dormir, atrapado en mi cuerpo que no quiere despertar.
Una hormiga interrpumpe mi quietud absoluta e inerte, la quito del cuerpo de la no vigilia.
En eso de conciliar un poco de sueño sin descanso sufro un brote neurótico y me empieza a picar aleatoriamente todo el cuerpo... "alergia" pienso, total es psicosomática, casi cualquier cosa puede ser alergia....
scratch scratch scratch....
...y tal vez si yo no hubiera caído en mi propia trampa hoy podría correr un poco más rápido de mi propio monstruo y no darle de comer a ese monstruo mio que no paro de alimentar y de dejar vivir en mi y que me exige atención y que domina mi atención y se roba mi capacidad....
Se desvanece el pensamiento.
Un ejército de hormigas sube sin piedad por los costados de mi cama, hormigas rojas, agresivas, ilimitadas.
Enrte la comezón, el dolor de las agresiones de las primeras en arribar, intento mover el cuerpo, pero no responde. Mi cuerpo está tieso y mi voluntad es rechazada por él.
...bueno entonces me compro el whisky y que haga su trabajo, después yo haré el mio, también tendría que ponerme a leer y cierto que no le di de comer al perro, uh... y hace rato que no le doy agua, no sé cuánto tiempo pasó desde mi recuerdo anterior...
Las hormigas siguen subiendo e intento gritar sin desistir del ya desesperado intento por darle vida a mi cuerpo y huir.
La boca no se abre, la garganta no responde, las cuerdas vocales no tienen afinación alguna, no puedo y no sabría cómo gritar (tampoco recuerdo qué decir, extraño mi magia).
Me resigno y lloro aceptando la agresión y siento como me muerden y cómo lentamente arruinan la figura de ese cuerpo que me desprecia.
Pero sólo lloro en la idea de llorar, no tengo la posibilidad de lárgimas o expresión semejante: mi cara no muta.
Logro cambiar de posición en la cama, ahora estoy mirando a la pared en posición fetal.
Tengo sueño. Yo no. Quiero levantarme. Olvídalo. Voy a intentar dormir.