miércoles, julio 04, 2012

Flying shadows

Ayer pensé que había algún insecto malcaminando por mi mesa pero era solo un reflejo de un ave que huía de la lluvia que olía desde el tercero de sus sentidos ajenos al hombre y me di cuenta de que mi mesa podría reflejar una constelación psicodélica si se lo propusiese. Entonces fue que desarrollé una teoría conspirativa en la que vos jugabas conmigo (junto a mí) y todo era colores y pájaros con sombras insectas y un dibujo que nunca íbamos a terminar pero que era mágico e inexplicable y yo me senté con las patitas más bien abiertas y estiradas y vos con esa posición de indio en banco incómodo y contemplamos la constelación que nos sugirió nuestro encuentro inesperado y poco probable. Una sonrisa cómplice fue la firma que selló el pacto entre el ave, la mesa, el insecto-sombra, la constelación, tus patitas y las mías.

miércoles, junio 27, 2012

No recuerdo la última vez que había disfrutado de hacer manualidades.

Collagiando.

3 fingers in pain, and a happy mindset.

miércoles, junio 06, 2012

Estática dística


Tratando de entender. No. Entender no tiene sentido. Dándome cuenta, supongo que se ajusta mejor. Dándome cuenta de que mi casa es un desastre y hace mucho, mucho frío hoy y yo rendí un parcial que nunca rendí. Dándome cuenta de la cantidad de alcohol que es necesaria para voltearme y lo muy fuerte que soy para no hacerlo. Sería tan fácil culpar al alcohol. Dándome cuenta de que no me meto en la cama por el frío de afuera, sino por el viento helado que sopla acá adentro. Dándome cuenta de que estoy perdiendo la compostura. Componiéndome. Respirando profundo. Silenciando las señales que indican por dónde escapar. Frases cortas, porque quiero irme de mí, porque no me alcanza el aire para completarlas. Recordándome los motivos por los cuales es hora de sumergirme en responsabilidades, y si me atoro un poco por la bola de silencios acumulada en mi garganta, o se me olvida cómo se dicen las palabras o de qué letras se componen, siempre tomar más aire. Cortar las oraciones. Limitar los adjetivos y censurar el despliegue de los tiempos verbales. Reconocerme, y vamos que se puede. Tres hombros fagocitaron calor. Y un árbol perdió 57 hojas en lo que va del día. El viento le voló la bufanda a la persona mejor abrigada, y se la quedó para sí.  Dándome cuenta de que estoy hablando sola y reconociendo las voces. Viendo todo lo que soy, por haber sido, en este siendo sin calor. 

lunes, junio 04, 2012

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Little Grasshopper


Veleidades y vanidades... ¡tú eres la inmadura!... deberías aprender del humilde saltamontes que con su serena modestia emana inventiva, alegría, honor y ¿por qué no? hasta ingenuidad. Metáfora y representación del salto de fe y de la propulsión hacia adelante, ¿alguna vez lo viste retroceder? Considerado por muchos como un símbolo de buena suerte, el saltamontes nos enseña a confiar en nuestro instinto y actuar en consecuencia.
Deberías estar orgullosa de ser un Pequeño Saltamontes

Anita.

domingo, junio 03, 2012

Let's talk about it

El problema de los payasos es su falsa sonrisa. Su dramática melodía exudada por la expresión de las cejas que orbitan sobre ojos de capa exterior impenetrable. Lo mismo que los oficinistas o esa gente tan rosa que empalagaría hasta al mismísimo Shakespeare. Las caras tristes se ven aterradoras cuando sonríen sin sentirlo. Como los payasos. Y tu hermosa mirada. Lo delicioso de ser observada por tus ojos. Quiero que seas la voz que relata mis cuentos. Y un cerdo comiendo la mezcla más maloliente derrama su abdomen por el nicho en donde yacen nuestros sueños.

martes, mayo 29, 2012

Gah dibuja -en clase-

No soy tan burra como para escribir "Últino mienbro", es el problema de cuando soy amanuense en velocidad.

martes, mayo 22, 2012


Don't be down when my deamenor tends to dissapoint, it hard enough even trying to be civil to myself

Hoy

no puedo ser mi mejor yo







y me extraño.
                    me enajeno
                                      me abrazo.
me doy un mate calentito
me regalo un cuento
me convido sonrisas
me desplazo por las calles
me encharco con salpicaduras
y el contraste del rojo del semáforo
con el gris de todo alrededor
me ofrezco respiraciones profundas y contenidas
me concedo por esta vez, no formar la mirada
me miro el cansancio al espejo
todavía no sé si es ternura con melancolía
o la pesadez de esta ciudad porteña
O que estoy mirando al infinito.
Al abismo.

sábado, mayo 19, 2012

El pliegue del universo

Le pido a un canario que cante mis silencios y le pido a las nubes que griten mis secretos.
No quiero ver la forma de todas las cosas, porque me abraza la maravilla descomponiendo lo que veo.
Lluevo sobre mis colinas esperando por las abrasadoras manos de sol. Pero es con las nubes con quien hablo yo. Mi reino se debate entre las banderas animadas del ensueño resquebrajado de tan rígido, y las salientes estalactitas de la levedad que me da una excusa para hacer todo lo demás. Saciada mi sed de novela escucho el descorchar desde mis más empolvados baúles. Danzo con el polvo y me revuelco en el fango. Con incertidumbre despedazo una historia. Con silencios convulsiono a los más secretos elixires. Con elixires me sumerjo en la incertidumbre. Palabras comunes que encierran palíndromos de otra dimensión en ellas. Dos reinas se dirigen la mirada y yo no sé quién manda aquí. Le exijo a mi espejo que me revele lo que no quiero ver, para poder mostrarlo sin comprenderlo. Pero la maravilla solo me deja ver mis revoltosas ilusiones de espejo, que no es más que pared, que no es más historia contada, expresión y lluvia y ese gris que no deja de ser el sol. Y no importaba si el espejo estaba ahí porque simplemente yo no lo veía. Pero veía tanto otro y tanto maravilla que confundí mis quejidos con cantos armoniosos y batallas heroicas. Doblegué a mi enemigo con la tristeza de mi ejército. Y el verde del campo donde sucedió la batalla quedó eternamente teñido por las preguntas que no me hice. Preguntas que solo le describo a mi espejo que no sé si está o es pared o es solo eso que mi maravilla me deje ver. Agoto los símbolos: me beso; estallo conmigo, por mí, contra mí.

lunes, marzo 26, 2012

Hopeless - The Pillars of the earth, Ken Follett (in me)

Quedó una emoción congelada en una escena que ya no se mueve pero se rodea de excusas y desgaste. Quedaron manchas de sangre y un colmillo que ahora es transportado por un sapo en su cuello. La Luna todavía brilla en el fondo del pantano agrietado; pantano con espasmos pestilentes y derruidos, con el epicentro aún marcado en el lugar de donde salió la criatura. La criatura que no se mueve y no se sabe si está muerta o solo morirá. Porque es desconocido por dónde respira. Si es que lo hace. El olor a carne semicruda pero algo rostizada mantiene encendidas las hornallas que revelan burbujeante al gran pantano por debajo y lo profundo, pesada, densa, viscosamente. Las ilusiones se han marchado de este pantano llevándose consigo la mirada de lo finito, llevándose la posibilidad de un hoy habitable. Los brazos están aún calientes por el abrazo recibido y las heridas lograron la coagulación. El niño camina asorado por las burbujas del pantano. Reconoce los cuerpos y besa por última vez las mejillas de quienes ya no podrán más nada enseñarle. Viste los harapos de lo que supo ser su túnica de hijo pródigo, de bastardo con padre, pero es probable que no lo recuerde siquiera. El sapo es ahora medio humano, un fragmento de beso y pedazos de carne descuatrizada, hundida en el gran caldero, con el colmillo clavado, con el calor de su propia sangre y la ajena recorriéndole la piel árida. La esperanza del pueblo se desvaneció luego del crujir de sus esfuerzos en manos del aterrador jinete cuyo caballo yace con el hígado por encima del pelo inerte, lo que confirma que eso no son sino sus restos. Todavía se respira polvo proveniente del más allá de este pantano traído por las herraduras del jinete, este pantano que pronto va a tragarse su propia carne putrefacta y a eructar maloliente, a sentirse descompuesto y encontrarse desolado.

lunes, marzo 12, 2012

Stairway


¿Cuánta menos luz habría en esta habitación en este acto en esta brisa de lluvia recién caída si esas baldosas no fueran tan ridícula y sutilmente no exactamente blancas pero algo muy muy parecido? La mesa escalonando a la luz, poniéndole alfombra blanca de todos los colores a los tozudos escalones, cambió al ambiente desde afuera y sin ser parte; como algo que vino a acomodarse entre otros dos algos un poco apretaditos generando una desviación en las apariencias. Por los escalones desfilan pájaros e infinidad de insectos-problema clamando por actividad. Profesías basadas en posibilidades remotas pero contables, deducibles. Conocimiento para pocos. Subo un escalón más y me sumerjo en el escalonado mar de nubes que se continúan al escalonado de luz de comienzo en esas baldosas tan perturbadoramente no exactamente blancas que ponen al descubierto el giro generado. Bailo al cósmico compás de la fiesta de los relámpagos retrucando a cada paso a cada trueno para que brille más fuerte para que corra y alcance a su luz. Me miro en el ambiente iluminado por la lumínica alfombra que me sedujo hasta este escalón descubierto tardíamente, allá en la madera y el vidrio opaco rodeado de líquidos que fluyen. Confronto las expresiones de mi cara, desde acá, desde allá, nos miramos y genero un ángulo cuyo nombre fue utilizado erróneamente en otro ámbito obnubilado por tanta luminosidad. Me convierto en el punto que convierte al reflejo, a la fuente, en infinitos colores.

viernes, marzo 09, 2012

Mudanza

tuve dos sueños
dos casas diferentes
una, vieja y conocida, pero en ruinas
la otra, nueva y misteriosa
llena de gente
de espacios
de conceptos
de zorros rojos que explican
la luz era tenue
había humedad
era un lugar donde la gente se buscaba a sí misma
siempre los techos altos e inalcanzables
las paredes roídas por siglos de preguntas
una tv olvidada, pequeña y de fondo
para los cansados de buscar
habitaciones con diferentes frecuencias
y olivas gigantes sobre las cuales reposar
yo estaba agotada
y nadie iba a hacer nada por mí
sin que yo antes demostrara interés
no lograba encontrar mi lugar
algunos hacían deporte con los pies anaranjados por el color de la piedra humedecida
otros eran tribuna y contemplaban
no había pájaros ni cielo
no había dirección solo caminos indescifrables
pues las pisadas de tantas vidas se confundían en el fango
los rostros eran apacibles
serenos quizás cansados
las muecas eran levemente tristes
los cuerpos algo delgados
las miradas tendían hacia el suelo.

viernes, febrero 24, 2012

Don't you treat me like a secret

Si fuera explícita ya no podría nunca más escribir. Este jazzecito ya no suena como antes y tus apariciones son tan como vos. Tan a salpicones que me dejan muda cuando no están pero con tanto swing cuando evitás que mis sueños se conviertan en pesadilla. Ojalá nunca te des cuenta de que ahí es donde estás vos. Que nunca te enteres de que tengo cosquillas en el alma cuando me acuerdo de vos, cuando simplemente no puedo extrañarte. Me divierte un poco que elijas ser la luna que vela por mis sueños en la foto que te mira y que por eso no mirás y que te hayas convertido en la línea del horizonte justo cuando está más naranja y eso es belleza porque sé que vos querías más naranja pero a mí me hace tanto pero tanto ruido si no está mezclado con el verde. Te sonrío desde lejos y te escucho cada una de las veces que me hacés ser una bailarina marrón con muchas cintas muy delicadas y algo transparentes. No había podido venir a hablarte hasta ahora y tampoco había escuchado una sola canción de jazz. Tiene otro sabor... como si ahora Ella hubiese muerto de verdad; como si Joe Pass no estuviera tan ridículamente feliz, tan púrpura como Úrsula cuando se casó con Humberto. Medias de colores y un mate para uno. Mate amargo y para uno y una noche de mucho ruido y muchas preguntas sin respuesta y muchas ilusiones de esas que tal vez van a ser cara oops y mi impulso a vomitarlo todo y no reconocer qué carajos es ese todo y tratar de que me escuchen y de que se sepa que me escuchan y yo no tengo nada mejor que hacer que bailar un poquito para vos antes de convertirme en el fantasma que encarno, que decirte que a veces me gritás desde tus dibujos... y que otras solo me mirás en silencio... me entristezco cuando sé que no me mirás con ninguno de tus estómagos. A veces quisiera volverme a sentir el ser que con tanto amor deshuesaste hasta que tomaste tu rol más caníbal y, para descarnarme a mí, me volviste hueso y yo no puedo más que cascabelearme al bailar aunque siempre lo hago un poquito más delicado para que no creas que lograste hacerme tronar. Entiendo que respondo a lo que se me emana. Fiel reflejo ojo brillante que se transparenta con el correr de las miradas y las cintas transparentes que dibujás en mi cuerpo con tu imaginación. I will not repeat myself. Even though I'm under stress. Gracias, por dejarme sentir. Gracias, por ayudarme a expresarme, por escucharme... desde lejos.

martes, febrero 21, 2012

Relegada

Infinitos conceptos globales encerrando infinitas excusas que esconden simplicidades. Simplicidades obvias o una de mis cabezas y pulgas que amenazan con hacerme odiar mi carne cáscara. Maloliente entretejido aburrido de comandos comidos por la conciencia del tiempo, la demanda de la costumbre y los sirvientes encadenados deseos sublevados ante las tiranas ideas. Un cambio en el compás que descompone el lenguaje hasta hacerlo vomitar. Dos pasos distintos y el sacudón en las nubes del umbral del sueño. La mueca nunca antes hecha y el derrumbe del gran templo. El recuerdo del drenaje y la separación de mundos, nuevos mundos y no recuerdo qué había detrás del ruido. Polvos doblegados por la lluvia permiten que haga charcos y conforme superficies. Ser honesto con uno. O ser honesto con los otros. O ambas o ninguna y vos que aparecés en mis sueños justo cuando se estaban a punto de convertir en pesadilla. Contacto a cuentagotas que limpian el paisaje pero no lo construyen. Conexiones neuronales que no logran ser paisajes que yo quisiera recorrer son conformados por el desorden del deseo insatisfecho, del capricho incumplido, del grito no gritado, del abrazo no dado.