¿Te molesta si sigo hablando mientras me interrumpís?
jueves, julio 21, 2011
If you think you're strong enough...
domingo, julio 17, 2011
Enjoy your meal
El pedazo de cielo bateado acaricia la cara del castillo y en sus pasillos se comenta del ventarrón dispuesto desde el centro mismo del reino.
Beware!
El Rey Gato despierta de su letargo por el revuelo de la corte.
Sacúdanse las cabezas, humanos, es el vuelo del viento del aire que desplaza Su Felinidad en su andar alcaucil y su dulzura cimarrón.
sábado, julio 16, 2011
miércoles, julio 13, 2011
Contrastes
Volver a las tinieblas de la casa conmigo. De la casa conmigo y sólo conmigo. Del silencio que dejan las voces a las que no les interesa escucharme, volver para escuchar al estómago gruñir. Las hendijas de luz que ocasionalmente reposan sobre la pared. La pared amarilla parece un desgarro: viejas mordidas y cicatrices estáticas listas para ser recorridas cada vez que acompaño a la casa. Sola.
Se nubla el pensamiento y las hendijas copan la totalidad de la visión y muestran caras y me sulfuran la sangre hasta dejarme petrificada. Sigo mi propia y tajada sombra; sigo un pedazo de mi sombra y me devuelve la figura de un felino.
Desde el cielo raso resuenan las voces de mis pacientes clamando por la sanidad que se les promente y me preguntan y me exigen y me gritan y desesperan; cuentan conmigo. Pero la casa está sola (conmigo).
La cama me atrapa y me reprocha el desorden que imagina un otro y las arrugas de la cama y a vos te parece si no te cuesta nada estirarla un poco y la cama me empuja y yo salto asustada y siento muchas ganas de hacer pis y ahora estoy encerrada entre una cama gigante que me reta y me señala con su arruga índice y unos pacientes que se encienden en forma de lámpara y se vacían en forma de vaso quebrado y se desabrochan en forma de monedas desperdigadas que caen y flotan pero sólo un poco y siguen cayendo sobre mí y se escucha un estruendo y soy yo en el piso y esos monstruos acechando y la amenazante mesa de luz y la matrona cama y El Gato Noné sentada sobre la cama haciendo presión y el ventilador abre sus ojos y me enrosca en sus brazos y me lame el pómulo pero tiene lengua áspera y el cadáver de esa mosca muerta que me mira porque sabe que yo fui su asesina y ahora quiere vengarse y nos miramos y El Gato Noné aplasta a la mosca y se retira de la habitación que está quieta y en silencio y la cama está arrugada como pasa de uva y mi yo temblando en un rincón y yo la veo y ya me senté a su lado pero ella se asustó y yo sólo quería preguntarle, porque tal vez ella tuviera una respuesta, tal vez ella podría explicarme cómo llegó a la Antesala del Caos, porqué tuvieron que lastimarme así y entonces la espío desde un rincón oscuro pero veo en sus ojos el terror y entonces camino con toda mi elegancia y mi pitillo y doy vueltas y ahí está ella y quizás también es portadora de una daga... no, no puedo acercarme, quizás ella también quiera lastimarme, a mí, a la condesa que besa vidrios y los rompe cuando se acerca a ellos y yo sé que ella es la culpable del vaso roto y que no existe, que está sólo en mis sueños y nada más, no es más que el producto de mi imaginación y sin embargo la necesito para construir este ser. Con ella o sin esta yo.
~Segmento~
Hay muchísimo viento-caldo de verano: la casa rechina. La temperatura bajó considerablemente, casi quiero ponerme pantalones. Plata y negro. Plateado y negro. Metal y negro. Caliente, seco, abierto. Pulido, cosido, cilíndrico. Femenino, hippie, rudo. Hornalla, mesada, mesada. Blanca y negra. Me gusta cómo combinan la pava con el mate con el termo cuando los despliego en ese orden -la yerbera la guardo inmediatamente-. El combinado varonil de mi mate me hace ponerme en postura y fastidiarme de risa de mi feminidad acomplejada; me busco los músculos marcados en los brazos, me recuerdo hace cuánto no juego al fútbol. Me veo el pelo y me condeno: “Es tan simple como usarlo corto, nena”. Me trato un poco mal y me miro despreciador ¡Ah…! Pero qué feliz soy siendo ambos a la vez. Si yo soy él puedo elegir cuándo pararme. On. Off. Yo elegí hacerme el mate, yo no recordaba que siempre que hago mate en esa mesada para mí sola. También me aburro de la imagen cuando salto de la mesada al lugar de la luz atemporal -en el transcurso me aparece el cartel de siempre de “Cuidado al amortiguar”-. Sí, claro que acabo de ver la Luna, una Luna preciosa, el primer cielo despejado en semanas, como si el techo de la casa hubiera subido varios metros; como si hubieran arreglado el caño pinchado de la cocina: sólo queda esperar que se seque un poco la ciudad, y en el mejor de los casos, volver a escuchar a los pájaros cantar. Mis ojos despiertos hace poco toman su forma felina porque mi sonrisa las apuntala desde su posición. Se me entornan los párpados, voy a tener que cambiar la luz: con esta mirada, esta luz es demasiado humana. Se ha transformado en rutina constante el conservar unos minutos la cara sin lavar. También se ha vuelto costumbre observar mis observaciones, contemplar las tanzas que aúnan mi soledad y la convierten en un bello paisaje. Lo de no lavarme la cara es para experimentar un rato cada una de ambas sensaciones. Parece ser que mi necesidad de hablar sucede si ya me lavé la cara y ahora la siento como si no hubiese despertado en todo el día. Estoy mucho tiempo a solas en mi habitación y el agua que me higieniza parece ser la primera en ateverse a inmiscuirse. Me gusta no hablar. Nunca me siento en este lugar de la habitación a escribir, este único y personal sucucho. Estoy en el borde de mi cama con las piernas cruzadas con mi vestido más corto y fresco y una mano que sostiene al mentón de coté desde su centro en el codo apoyado en mi carne de la parte superior de la pierna. Hace de mesa la almohada más dura de las tres que tiene mi cama y que solo se explican con el colchón para invitados, parado en mi pared en posición vertical delineando torcidamente el borde de la cama. A su izquierda la almohada floja y destruída (con la que duermo). Puedo ver todavía la luz fría proveniente del escritorio, la cual es amortiguada en el sonido del piano proveniente del mismo lado. La tercer almohada acaricia la madera que acaricia la luz y absorbe jazz y abraza la almohada que dejo caer cada noche. Mucho mejor. Ahora podría ser cualquier hora, con esta luz la hora no existe a excepción del recuerdo de que dormí hasta hace poco ¿Cuándo me habré dormido, qué momento del día será? No lo sé. Estoy descansada y eso es lo que importa. De vuelta al mundo del no-tiempo recuerdo los túneles por los que ya sé pasar hasta con los ojos cerrados para ir de un mundo al otro sin el menor rasguño, el límite mejor marcado, tal vez el único claro. Desarmo lo que ya recuerdo que soy, descreo de mis propias convicciones, critico mis propias conjeturas, ataco lo que asumo bello. Acá donde no hay ni tiempo ni miradas de otros, acá donde no importa cómo miro, acá donde mis armas pueden ser contempladas y probadas en mí. Le agregué velcro a mi piel de bestia para que rejunte los pedazos de ser que los demás me regalan, mientras no saben que les observo mucho más.
jueves, julio 07, 2011
Jugar a respirar
martes, julio 05, 2011
Cotidianísimo
domingo, julio 03, 2011
Construyendo la imagen
Digamos que todo este tiempo yo veo un reflejo, una especie de construcción deformada cortada en proporción áurea con la claridad del frío y la resonancia del estallido. El reflejo en el agua. La forma de admirarse en uno de los elementos más fieles en imagen si se cuenta con la ausencia de viento: la unión entre el agua y el vidrio está dada por el frío. Ahora que lo veo como un monstruo de pelo de polvo y corazón de acero me es difícil retomar la vieja idea de la ausencia de viento y la destreza del relejo que engaña porque para nada se llama reflejo pero lo de monstruo lo conserva por su espalda redondeada y su paso, determinante como la defragmentación de una idea, más pesado que la mismísima ciudad. Pero antes no era ciudad sino que eran algas en movimiento, corales pertenecientes al manantial del no viento y la ausencia de luz que no por eso significa oscuridad sino frío, mucho frío y corales de colores que pasean en la turbia calumnia fría de azul y contemplada con los ojos fríos pero resguardados pero cómo saber si están mojados, pues esos ojos no pertenecen a la escena. Y el monstruo; que no es monstruo sino encorvado y mastodonte magnánime, estado de decadencia de la furia de la especie, por excedido, pero es calmo y no destruye sino que avanza y busca con cierta ilusión infantil pero que si fuera reflejo sería reflejo deformado porque no es suficientemente equivalente y sin embargo hasta que no me detuve a ver cuál era el ruido, la asimetría, yo veía claramente un relejo en proporción áurea y un fondo de algas con polvo de alga que seguro es vida, a mis ojos diminuta, o tal vez difusa o quizás algo distinto pero que no sé imaginar todavía o tal vez nunca imagine y por eso es solo polvo que no conozco y llamo de una forma que satisfaga mi necesidad de un recuerdo, un nombre. El humo marca la ausencia de plenitud de agua.
miércoles, junio 29, 2011
martes, junio 28, 2011
Recaída
domingo, junio 19, 2011
miércoles, junio 08, 2011
Paisajes
sábado, junio 04, 2011
Escindida y mortal
viernes, mayo 20, 2011
miércoles, mayo 11, 2011
Brain Damage - Pink Floyd
The lunatic is on the grass. The lunatic is on the grass. Remembering games and daisy chains and laughs. Got to keep the loonies on the path. The lunatic is in the hall. The lunatics are in my hall. The paper holds their folded faces to the floor And every day the paper boy brings more. And if the dam breaks open many years too soon And if there is no room upon the hill And if your head explodes with dark forebodings too I'll see you on the dark side of the moon. The lunatic is in my head. The lunatic is in my head You raise the blade, you make the change You re-arrange me 'til I'm sane. You lock the door And throw away the key There's someone in my head but it's not me. And if the cloud bursts, thunder in your ear You shout and no one seems to hear. And if the band you're in starts playing different tunes I'll see you on the dark side of the moon. "I can't think of anything to say except... I think it's marvelous! HaHaHa! |
domingo, mayo 08, 2011
jueves, mayo 05, 2011
About a girl
Metamorfo
domingo, abril 24, 2011
Hiena
sábado, abril 09, 2011
domingo, abril 03, 2011
Susurros
miércoles, marzo 16, 2011
Kundera dijo: "... quien quiera infinito, cierre los ojos"
No es no saber que está ahí. Es todo lo contrario. Es saberlo perfectamente. Tan perfectamente que se vuelve borroso hasta para el alma más atenta. Aún más... para el alma más atenta. Es ver el espectro de todo lo que no se quiere ver, pero con la mirada pintada con una fina película de tinta china. Con los ojos vacíos del gato, cuando solo puede estar atento. Y el gato intenta no estar atento pero solo es su impulso más artificial pero justamente por eso, más creíble. El Universo es demasiado bello. Las posibilidades son infinitas y las quiero todas. Quiero ser todas las voces que me hablan, una a una, quiero ser yo sin escuchar a nadie... aspiro a bailarina que falla. Y a mártir olvidado. A libro escondido y paciente. A periodo de latencia.
Palabras bailo en sonidos a velocidades y soy forma.
Y es sin público.
Es una recta que rebalsa de agua que no moja pero deja olor a humedad. Y es ser gusano de humedad. Menos que gusano, a priori, pero con una cierta verosimilitud satisfaciendo a la duda menos curiosa. Desde que está escrito, está en clave de no-capricho. Porque es simplemente explícito pero el juego es que no y con eso la moral también se vuelve recta(ciega) y con la ceguera, la falta de curiosidad por el color, y sin el color, el infinito sin ojos es posible. Abro mi mirada. Dejo de intentar comunicarme.
lunes, marzo 14, 2011
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sábado, marzo 05, 2011
Perversión
domingo, febrero 27, 2011
miércoles, febrero 23, 2011
I’m Jack’s failed project
De los muros quedaron los grises pisos sin pasto, sin pasto que vuela como polvo metiéndose entre los humedecidos pulmones. De pulmones que chupan y escupen y se quedan con el polvo. Ese polvo que se va a terminar de ir sólo cuando deje de entrar. Entrar. A la fantasía… una vez más. Llueven las piezas de los puzzles incompletos.
Y levantan polvo.
Se quedan se atolondran y esto. Los cellos se escuchan tan lejos que parecen violines, parece que huyeran de los bufones escarlata, de los colores que gritan, grises ratones.
De arcilla están hechas las chocolatadas y los gatos son moldeados por un niño en una escuela. El niño no quiere pasarle la mano o la lengua al gato.
Hastío.
Del gato, del niño.
martes, febrero 15, 2011
My curtsy
Me dispongo a respirar por la panza bien desde abajo y convertir la bocanada dura en una dura bocanada y atestarme el cuerpo con todo lo que pueda arrebatarle al aire que no sea él mismo. Expreso una mueca gigante que podría ser confundida con un bostezo para el ojo desatento y procedo al raspado de garganta. Me hace erguirme y postularme para cómplice. Me miro con ojos sobradores o tal vez cómplices y me sumerjo sin dudarlo en un espeso de poco oxígeno e irremediable mareo. Prohibime un poco más. Censurame la capacidad de expresión con tu belleza. Y no con tus dedos tiesos. Y no con la postura inaccesible de quien tira piedras desde atrás de la piedra mayor. No vale que me moldees con los ojos cerrados. Por eso me convierto en humo, por eso me disgrego y me expando imperceptible una vez hecho el acostumbramiento pertinente. No sos viento mi muro suficiente para moldearme. Yo soy todo lo que no digo, también.
¿Qué importancia podrá tener la consideración para este paladar quemado que maúlla por caricias?
Para la vista del humo lo solido es el fin de la broma.
Y así, sin verse, pero tocándose desde siempre.
Y así, creyéndose insoportables.
En silencio.
Y nada pasa, pero todo se censura. Y yo me vuelvo dibujo de palabras que no serán condensadas.
Y te regalo mi distancia,
De mi mayor consideración.
Siempre dispuesta a escuchar, siempre pretenciosa de ser oída.
Por siempre,
tu humo.





